Restaurante El figón de Recoletos

9
Datos de El figón de Recoletos
Precio Medio:
42 €
Valoración Media:
5.9 10
Servicio del vino:
4.4 10
Comida:
7.5 10
Entorno:
5.9 10
Calidad-precio:
6.0 10
Fotos:
0
 
País:
España

Provincia:
Localidad:
Dirección:
Código postal:
Tipo de cocina: Castellana
Vino por copas: Añadir vino por copa
Precio desde 39,00 € (precio más bajo introducido por un usuario)

Teléfono


9 Opiniones de El figón de Recoletos

Confirmando los comentarios anteriores, EL FIGON DE RECOLETOS es un clásico (en todos los sentidos) de la restauración de Valladolid en donde el Rey es el lechazo.

Los menús degustación giran en torno a este suculento manjar, con entrantes a base de chorizo, pimientos asados y morcilla de Burgos, esta última excelente en cuanto preparación, o la posibilidad de sustituirse los entrantes por una muy interesante sopa castellana.

El lechazo es soberbio, no soy experto, pero me pareció una maravilla, así como las chuletillas de cordero para quien opto por esta alternativa. Se acompaña el lechazo con ensalada normalita.

Carta de vinos clásica a precios correctos, con por supuesto mucho Ribera del Duero.

Postres interesantes: natillas, flan, etc…

Servicio profesional y agradable.

Local ya pasado de fecha en decoración, cubertería, forma de servicio... pero que tiene un horno moruno capaz de hacer un lechazo de quitarse el sombrero.

Cena para 8 no traen carta de comida solo preguntan de entrantes si queremos jamon y acaban siendo 3 platos de correcto jamon y luego nos sugieren pasar ya al segundo que suponen que es lechazo sí o sí, incluso uno tuvo que pedir que no fuera lechazo y le pasaron a unas buenas chuletitas servidas en una parrillita en la mesa. Así que, casi sin remedio, lechazo para 7 y ensaladas correspondientes. El lechazo francamente muy bueno.

Postre para compartir con un poco de todo: tocinillo de cielo, milhojas con crema, torrijas con miel; flan. Todo ello bastante básico. Además 4 cafes, un pàr de infusiones; unas rosquillas y un orujo de anisados por cortesía. Acabé con un cream Santa María.

En la parte de bebidas una copa de blanco correcto Cantosan 2010 y un magnum Viña Pedrosa crianza 2009 a sugerencia (o algo más que sugerencia) del camarero.

Un gran lechazo en un espectacular horno es a lo que se va y punto.

Nada que decir... Es perfecto teniendo en cuenta a lo que se va alli. El lechazo, perfecto. Su ensaladita, sus entrantes. Vinos algo clasicos y aburridos. El trato excelente. El entorno, es lo que tiene que ser. A mi me gustó. Algo caro para lo que es, eso sí.

El restaurante esta en la mitica y preciosa acera de recoletos, la decoracion es anticuada, pudieramos decir, que rustica.
La carta para mi gusto es escasa, está claro que de segundo se va a comer el lechazo que esta muy bueno con su ensalada y si lo pides tambien te ponen patatas fritas muy bien hechas, pero los primeros dejan bastante que desear, los postres tiene variedad y si lo pides te preparan una degustación muy acertada. La carta de vinos, excasa aunque aceptable, para mi gusto la temperatura del mismo no era la acertada pero ahi ya para gustos...

El servicio de camareros, pues... como si de un meson se tratara ni bien ni mal, la decantación del vino, inexistente y la vajilla y cristaleria... pues dejan que desear.

Las comparaciones seran odiosas el lechazo esta buenisimo pero para mi gusto es mejor el de la parrillada de san lorenzo y el entorno, la vajilla y el servicio no tiene comparacion.

lo peor, la sala de fumadores es muy pequeña y no suele tener mesas.

En este asador estuvimos en mediodia y nos trataron correctamente, a destacar sus riñones exquisitos (volvere a tomarlos, SEGURO), pero el lechazo los he probado mejores aunque no seria por el empeño del asador que estaba sumergido profundamente en sus lechazos. pedimos emilio moro, no lo descorcharon y ya esta,asi de facil. el entorno huele ya un poco a rancio, entiendo y aprecio el concepto asador pero esos manteles, esas servilletas y ese olor en los baños, considero que pueden ponerse a la altura de los años que corren. RCP Medio-alto.

Dentro de la ciudad, el mejor lechazo. Sitio típico.
Esta todo muy rico, aunque le falta un poco en lo que respecta al vino y al servicio, que no es malo, simplemente están anticuados.

El restaurante El Figon resalta sin duda con su lechazo, posiblemente sea el mejor lugar donde se pueda comer lechazo, nunca habia probado un lechazo igual!
El restaurante acaba resultando caro, pero merece la pena, porque una vez que lo pruebes querras repetir!

(Probablemente) el mejor lugar de Valladolid capital para degustar lechazo. No hay que andarse por las ramas con ningún entrante, lo mejor es pedir directamente un cuarto para dos (yo personalmente prefiero los delanteros), y con ello vendrá la ensalada, que es la típica castellana.

La carta de vinos no es extensisima, pero siempre podemos encontrar un Mauro, o un Carraovejas, vinos excepcionales bajo mi punto de vista para acompañar un acontecimiento como la comida de un buen lechazo.

Vale la pena esperar para la milhoja de crema de postre, que está realizado por las monjas clarisas especialmente para este restaurante...

Sitio típico castellano. Casi mesón. Un servicio muy amable, que nos invita a comer el marisco de la tierra (chorizo, morcilla y pimientos), un poquito de ensalada y lechazo.
El lechazo, de primera. Y el marisco y la ensalada, pues ni fu ni fa, pero bueno.
La carta de vinos, muy corta y poco trabajada.
Bebimos Valbuena 5o año, porque no había otra cosa que pareciera estar bueno.
Copas horrorosas en la mesa y al pedir el vino, unas no tan malas, pero sin alardes.
El vino estaba caliente.
En fin, está bien (por el lechazo y los postres), pero seguro que los hay mejores.

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