No me gusta guiar mis comentarios por las circunstancias pero me resulta difícil en este caso. Intentaré ser neutral en la medida de lo posible. Fui a cenar el pasado martes. De los cinco platos de pescado de la carta sólo tenían uno, a saber, el bacalao. Tampoco tenían el pescado del menú de degustación. Tardaron 50 minutos en traernos la carta y llegamos a las nueve de la noche. Eramos exactamente 17 personas en la sala. El micuit de foie de buena calidad estaba casi helado y el corte era abundante pero grosero. La tosta bajo él era vulgar y de un textura excesivamente bizcochosa y seca. Las verduras y ensalada una ración muy escasa a un precio equivocado. Sabrosos postres. La cocina es trabajada pero no es innovadora en su elaboración ni en su presentación. Excelente carta y servicio de vino. Personal afable y cordial. Latoso el servicio del pan uno a uno y sin aceite o unto que lo acompañe. La carta de aguas la tuvimos que esperar media hora y nos la quitaron con prisas (sólo tenían una). El entorno es algo frío debido a la iluminación. Los carros de destilados y copas escorados en medio de los pasillos sugieren descuido. El sofá negro junto a la pared de la escalera desentona alarmantemente.
Utilizamos cookies propias y de terceros con finalidades analíticas y para mostrarte publicidad relacionada con tus preferencias a partir de tus hábitos de navegación y tu perfil. Puedes configurar o rechazar las cookies haciendo click en “Personalizar”. También puedes aceptar todas las cookies pulsando el botón “Aceptar”. Para más información puedes visitar nuestra Ver política de cookies.