Hay que verlo

Comida de domingo en THE HALL, ya saben, el último proyecto de Benjamín Calles, recientemente abierto en la parte alta de la calle Velázquez, en el local que ocupó Nodo. Tienen un horario amplio, pretenden abarcar desde el desayuno hasta las copas nocturnas. La verdad es que el local da para todo, amplio, con varios ambientes y una decoración impresionante: mármol, cristaleras, maderas nobles, varias chimeneas de bioetanol separando las diferentes zonas, buena música a un volumen adecuado… en definitiva, un ambiente especial y muy acogedor, de lo mejorcito que he visto últimamente.

Nos sentaron en la zona del fondo, delante de un enorme ventanal que da a un jardín interior, ambientado en tono rosa palo, con acogedoras butaquitas y mesas redondas. A la decoración y el ambiente le doy un 10, y ahora vamos a la comida. La carta está formada por platos sencillos y reconocibles, nada de cosas raras, croquetas tigre, mejillones al godello, villagodio, algunos arroces, pastas, etc. Dos adultos y una peque, pedimos de entrada una fritura de chipirones y verduras con mayonesa de lima, las verduras vinieron hechas en tempura y los chipirones a la andaluza, ambas cosas muy tiernas y sabrosas. De segundos, para la cría un escalope empanado con patatas soufflé que debía estar bueno pues se lo comió todo sin rechistar. Tataki de atún con un ajoblanco suave, con el atún ligeramente escabechado, muy rico. También pedimos el roast beef que sólo sirven los domingos, consistió en cuatro finas lonchas de buey, acompañadas del jugo del asado y pudding de patata, con una carne de gran calidad y una salsa para mojar pan.

Todos los platos elaborados con una materia prima excelente y muy bien cocinados, aunque las cantidades eran un tanto escasas. Acabamos con una crepe suzzete flambeada con Grand Marnier, buen broche para terminar la comida.

Carta de vinos extensa, con unos precios un poco inflados. Tomamos un verdejo de Estancia Piedra, bien de temperatura y en copas adecuadas. Servicio con ganas de agradar aunque un poco despistado (si no dejas la botella de vino en la mesa tienes que estar muy atento a rellenar). Buen ambiente, restaurante casi lleno. Con una botella de agua y un café, pagamos 95 euros, poco más de 30 por barba.

Conclusión: Hay que ir a verlo porque merece mucho la pena, más pronto que tarde porque me da que dentro de unos meses se va a poner imposible reservar.

  • tataki de atún

    tataki de atún

  • fritura y escalope

    fritura y escalope

  • Interior

    Interior

Recomendado por 1 usuario
  1. #1

    Yuan_

    Buen comentario. Habrá que probar. El tataki de atún con ajoblanco era el plato estrella de Chicote en el antiguo NODO que estaba en el mismo local que The Hall. Creo, de hecho, que el dueño de The Hall era un antiguo socio de Chicote...

  2. #2

    Lorden

    en respuesta a Yuan_
    Ver mensaje de Yuan_

    La verdad es que el atún estaba tremendo. No obstante la ración nos resultó un poco escasa (4 trocitos, tipo menú desgutación) para el precio del plato (23 euros), pero bueno, aquí también pagas el sitio y el ambiente.

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