Crónica de una tragedia anunciada

Restaurante situado en el centro de Bilbao, ocupando la quinta planta del Teatro Campos Elíseos, edificio de preciosa arquitectura exterior.

Cena de cuadrilla para cerrar el año. La idea inicial era ir al recién restaurado Mina para cenar uno de sus menús degustación pero debido a la disparidad de gustos, preferencias y capacidad económica, esa estupenda idea inicial fue degenerando hasta que por mayoría se decidió cenar en Atril 21. Se mascaba la tragedia pero por el bien común me contuve y finalmente dejé que los acontecimientos hablaran por sí solos.
Se había reservado un menú de 33 € (Iva incluido) con vino y cafés aparte. Un menú ajustado de precio para que fuera asequible a todos los bolsillos de la cuadrilla.

Comedor acristalado, decorado con motivos navideños dadas las fechas que son, que unido a una tenue iluminación se consigue un ambiente íntimo, de fiesta navideña, muy apropiado para cenas de grupo. Lleno total.

Previa reserva telefónica, nos ubican en una mesa redonda para 8 personas con espacio bastante justo, vestida con mantel de tela blanco, la vajilla, los cubiertos y las copas correctos.

El menú elegido y degustado fue el siguiente :

1-APERITIVO DE LA CASA: no nos dijeron lo que era y me abstuve de preguntarlo visto lo visto. No sé cómo describirlo, presentación en formato cuadrado de 2x2 cms, una especie de masa sobre la que hay queso, tomate y algo más, sabor a pizza y sospecho que pudiera ser eso. Decepcionante inicio.

2-ENSALADA DE POLLO “EUSKOLABEL”, MANZANA Y VINAGRETA DE MANZANA: Timbal de pequeño tamaño que contiene trocitos de pollo a la plancha y trocitos de manzana ligados ambos por mayonesa. Se acompañaba de lechugas mezclum aliñadas con sirope de Módena y vinagreta de manzana. Resultado fresco que se dejaba comer.

3-SETAS RELLENAS DE QUESO BRIE SOBRE CREMA DE PIMIENTO VERDE: Una seta como base, sobre la misma queso y una rodaja de tomate, y cerrando el conjunto por la parte superior, otra seta. Todo ello rebozado con harina y huevo.
Desmenuzo el plato: setas de cultivo (como las que podemos adquirir en cualquier supermercado) carencia total de sabor. ¡Con las setas de temporada que tenemos en esta época! Aprecio que se había rebozado el conjunto hacía tiempo y una vez frío, se había recalentado para servirlo en mesa. Os podéis imaginar el resultado...textura gomosa, nada crujiente ni gustosa. El pimiento verde al que hacía referencia la minuta estaba situado debajo del emparedado de setas. Soy de comer y no me lo comí. A estas alturas ya había tirado la toalla con las pretensiones del menú.

4-BACALAO ATLÁNTICO A LA PLANCHA SOBRE DOS SALSAS: Ración minúscula de bacalao, demasiado hecho por el centro y resecos y duros los bordes. Las salsas que lo acompañaban de chipirón (rica) y una salsa verde que parecía de verdura (sin más). Plato totalmente prescindible. A estas alturas ya no quería saber nada de la cena.

5-ENTRECOT LAMINADO CON SALSA IDIAZABAL Y GOMINOLA DE PIQUILLO: presentan la mitad de un entrecot (se aprecia inconfundiblemente que es la mitad de una pieza ya que en primer plano tengo el corte preciso y lineal que ha sufrido el entrecot con el cuchillo o tijera).
Carne de baja calidad, repleta de nervios y grasa que apenas se podían sortear para degustar la carne. He de decir que la salsa de queso Idiazabal estaba rica y respecto de la gominola de piquillo no puedo decir nada porque no la encontré en el plato. Me pregunto ¿cuánto queda para que termine esto?

6-POSTRE: TORRIJA DE BRIOCHE SOBRE CREMA INGLESA DE NARANJA: lo mejor del menú sin duda, aunque hubiera ganado si no hubiera estado fría.

El pan que acompañó la comida, eran bollitos de pan blanco servidos en unas cestitas. Nada especial.

Las bebidas no estaban incluidas en el menú y sin yo esperármelo, mis acompañantes me alegraron la noche eligiendo Txakoli Itsasmendi nº 7 y Tinto Rioja Crianza 2009 Fernández de Piérola. Descorche y prueba, servidos en copas correctas y el txakoli refrigerado en cubitera de gel. Los he probado en anteriores ocasiones y no fallan, sobre todo el Txakoli. También se tomó agua.

Cafés y tés para finalizar la cena que no estaban incluidos en el precio.
Servicio de mesa correcto sin más.

Si lo que se está buscando es un ambiente propicio para una cena o comida de grupo, ajustado de precio, sin importar lo que se coma, éste es el lugar.
Si por el contrario lo que se valora es la gastronomía, el producto, la elaboración y el disfrute de los sentidos, ABSTENERSE.

Salimos a 40 € persona (Iva incluido), en este caso concreto, para mí lo barato me salió caro.

  1. #21

    Doctor Feelgood

    Tomo nota. Como medida de precaución, salvo que no me quede más remedio (lo dudo), no iré.
    Saludos.

  2. #22

    Jotayb

    en respuesta a Doctor Feelgood
    Ver mensaje de Doctor Feelgood

    Hola compañero, te aseguro que en Bilbao y alrededores hay muchos locales que merecen mucho más la pena.

    Un saludo.

Cookies en verema.com

Utilizamos cookies propias y de terceros con finalidades analíticas y para mostrarte publicidad relacionada con tus preferencias a partir de tus hábitos de navegación y tu perfil. Puedes configurar o rechazar las cookies haciendo click en “Configuración de cookies”. También puedes aceptar todas las cookies pulsando el botón “Aceptar”. Para más información puedes visitar nuestra Ver política de cookies.

Aceptar