Descanso entre semana y la cría de excursión con el colegio, así que disponiendo de toda la tarde por delante, nos acercamos a comer hasta Casa Cofiño, con la reserva de rigor.
Llegamos a eso de las 13:30h y la verdad es que se veía poco movimiento, cosa rara, rara. Antes de pasar al comedor, tomamos en la barra una caña y una manzanilla Torrebreva Orleans y Borbón, acompañados de unas tapas de cortesía, compuestas de aceitunas y queso con colines y avellanas.
Para comer, mas o menos lo de siempre:
- De primero, cocido montañés, a 7,50€ c/u, de los mejores de la región, muy fino, perfectamente desgrasado y con alubia pequeña, como a mi me gusta. Hemos comido un par de platos cada uno y aún ha sobrado como para llenar un tercero, se acompañó de su compango (chorizo, morcilla, morcilla de año y tocino) con esto ya podrías salir mas que satisfecho, pero uno que es tripero profesional, ha pedido un segundo.
- De segundo, una chuleta bien hermosa para compartir, 20€, de unos 800gr aprox. presentada ya fileteada, con un punto perfecto de la carne y excelente sabor, se acompañó de patatas fritas, pimientos y tres variedades de sal.
Sin hambre para postres, hemos pasado a los cafés, un cortao y otro con leche, muy ricos.
De beber, no nos vamos a extender en la magnifica carta de vinos y destilados que tiene Rubén a precios de risa y hemos pedido para la ocasión Lacima 05 a 32,5€, servido perfecto de tª y en buenas copas Schott, con el café me he pedido un PX Lustau San Emilio a 3€.
Pues eso, uno des mis restaurantes favoritos al que recomiendo su visita si andáis por Cantabria.
P.D: Al salir, los dos comedores estaban completos y tenía la intención de comprar una botellita de aceite en su barra-tienda de productos gourmet, pero estaba hasta los topes, calculo que habría unas 50 personas esperando para comer, así que la reserva es de rigor.