Restaurante Lar Os Píos

2
Datos de Lar Os Píos
Precio Medio:
35 €
Valoración Media:
7.8 10
Servicio del vino:
7.0 10
Comida:
8.5 10
Entorno:
6.0 10
Calidad-precio:
9.3 10
Fotos:
0
 
País:
España

Provincia:
Localidad:
Dirección:
Código postal:
Tipo de cocina: Gallega
Vino por copas:
Precio desde 35,00 € (precio más bajo introducido por un usuario)

Teléfono


2 Opiniones de Lar Os Píos

Muy cerquita del Parador y en pleno casco antiguo de Vilalba (Lugo) se encuentra éste ya muy popular restaurante que en poco tiempo ha sabido consolidarse como una de las mejores alternativas, con permiso del ahora renovado Mesón Docampo, en toda la comarca de la "Terra Chá".

Con aspecto de vinoteca dispone de una barra a la entrada y de dos amplios comedores bien acondicionados y acogedores en un espacio donde las maderas nobles son las protagonistas. En su barra se puede degustar una buena copa de vino del que siempre tienen varias referencias de nivel para el "chateo", acompañado eso sí, (estamos en tierras gallegas), de una magnífica tapa/pincho, cortesía de la casa. El ambiente y el gentío están asegurados.

A la mesa hay que decir que la elección se presenta complicada por cuanto disponen de una carta de lo más apetecible, y después de visitarlo ya en 3 ó 4 ocasiones he de decir que tanto la opción carnes como pescados es acertada. Para los primeros, siempre hemos comenzado con un plato de jamón ibérico de bellota, Carrasco, bien cortado y excelente en sabor. Zamburiñas al horno y almejas a la marinera suelen ser fijos también en las entradas. En esta ocasión también probamos unas magníficas parrochas. Producto de primera y cocción tradicional para platos tan típicos de las tierras celtas (salvando el jamón…).

En los segundos, la opción carne, por la que nos decantamos en esta visita, supone sin duda degustar una de las mejores terneras del País. El entrecot o el solomillo a la parrilla hechos en su punto son de un sabor y una calidad summum, acompañados siempre de unas magníficas patatas gallegas fritas en la sartén que hoy en día ya de por sí, son un lujo dado el menosprecio terrible que de ellas se hace en la mayoría de restaurantes…amén de los gallegos claro…

No se quedan atrás los pescados que traen de las lonjas un poco más al Norte, de Burela o de Celeiro, y las caldeiradas de merluza las preparan con maestría. Producto, producto y producto!!!.

La bodega es amplia por lo que a D.O. se refiere, tanto en blancos como en tintos. En esta ocasión Muga hizo los honores en nuestras copas. Una apuesta segura.

En conclusión, Lar Os Pios, ya se ha convertido en un “clásico” de la zona y se lo merece por su acertada y equilibrada apuesta por los productos del territorio, sus cocciones esmeradas sin perder un ápice de la esencia de los mismos, y por supuesto por una RCP difícilmente mejorable. Eso sí, experimentos los justos. Absténgase paladares sofisticados o que busquen la innovación.

Reservar es recomendable.

Las bondades del interior del país, y especialmente de entornos rurales es que aun no es difícil encontrarse con restaurantes que siguen comportándose de forma modesta, casi humilde y sin hacer ruido, pero que a veces no son conscientes del alto estándar que presentan, si tuvieran la ocasión de compararse con otros más renombrados y de zonas de mayor calado turístico.

En Lar os Píos los detalles están por todos los rincones. Cuentas con la opción de restaurante, pero también con el modelo tipo taberna a base de raciones y medias raciones, además de tener una frecuentada barra que se llena para las horas del vermú y los vinos de la noche, día sí y día también.

Las cervezas servidas en copas de Burdeos con sus 2 cm de espuma, los vermuts o bitter en vaso bajo y grueso, con sus sendas rodajas de limón o naranja según el caso, y sus generosos cubitos de hielo, y la tapa de cortesía siempre caliente pidas lo que pidas: cazuelita de sepia estofada con patatas, mejillones picantes, ternera asada son algunos de sus clásicos, y siempre a elegir de una amplia lista que va saliendo de cocina cada dos por tres (¡La comarca obliga y no te duermas en los laureles!).

Si hablamos del restaurante, en este caso compartimos media ración de Guijuelo al corte ("La hoja del carrasco", delicioso jamón!), media de berberechos al vapor, y en mi caso solomillo de ternera con patatas y pimiento rojo asado ¡Mantequilla en la boca!

A riesgo de pecar de cateto, el pan sabe a pan, casi a agua diría yo. Suave, tierno por dentro y con la corteza crujiente, y las patatas fritas deliciosas, blancas, harinosas, auténtica patata Gallega. A veces tan fácil en algunas zonas, y casi imposible en otras donde el congelado es el Rey de las patatas, y el pan para poco más vale que para echar a los conejos... en fin...

Al ser el único que tomaba vino. Arranqué con una copa de Riberio: Casa Nova; y finalicé con otra de Rioja: Campillo.

El servicio amable y rápido.

Redondeamos con cafés, y yo finalicé con chupito de orujo blanco bien frío, en este caso cortesía de la casa.

No me extraña que siempre tengan gente, tanto de la villa como del Parador.

Para mi Lar Os Píos es uno de los restaurantes que fomentan el manido comentario de que: "Es que en Galicia se come tan bien".

Este sitio web usa cookies para analizar la navegación del usuario. Política de cookies.
Cerrar