Nueva visita y la salida pues con sensación de mejora. Periódica reunión de amigos de la infancia, 7 comensales, que empezó con motivo de un arrocito y que hace tiempo se abrió a cualquier plato.
El local dispone de varios reservados para grupos de diferente quorum y en nuestro caso vamos a uno al final, junto a la salida de emergencia, que nos permite una privacidad muy bien valorada, sin perder atención por ello. El servicio fue bueno cercano y profesional; la salida de platos de cocina a buen ritmo.
La amplia mesa sin mantel, servilletas de tela, buenas copas, vajilla y cubiertos correctos. La carta de vinos tiene variedad y calidad con tendencia clásica y precios elevados (x 2,5 / 3); elegí, como no, una falta sin previo aviso para el vino blanco y me conformé con Enate Gewürztraminer pero nos trajeron, no se si por error o porque tampoco había (me dí cuenta tarde), Enate Chardonnay-234 del 2025; para el tinto se eligió Santa Rosa 2022 del que se abrieron 2 botellas. El servicio fue descorche, cata y primer servicio parcial. Además tomamos 4 dobles de cerveza, un Martini rojo y 2 aguas grandes sin gas.
La carta de comidas no es muy extensa pero suficiente y con especialidad de arroces, así que decidimos uns entrantes compartidos y un principal y postre individual. A saber:
. sepia con mahonesa x 2: en realidad era pota bien cocida y bien acompañada por una mayonesa suave.
. ensaladilla rusa gourmet: bien presentada con ingredientes muy troceados y compactados con la misma mahonesa; acompañan unos crujientes que permiten añadr el apelativo gourmet.
. flor de alcachofa x 5: clásica alcachofa de buen tamaño, confitada y luego plancheada, bien preparada y aliñada.
. nuestro steak tartar x 2: de buen tamaño, referido como bueno aunque no hubo cata previa de punto picante. No llevó complemento alguno quedando un poco pobre en el plato.
. calamar de playa a la brasa: pequeña pieza de calamar bien de fuego y aliño. Referido como bueno.
. arroz de carabineros x 4: en paella de buen tamaño, con buen punto del arroz, buen fondo y con unos carabineros XXL que exprimí la cabeza para sacar sus jugos sobre el arroz. Recomendable.
. torrija a la horchata con helado de leche merengada x 2: pan brioche algo grueso, bien de sabor y helado correcto.
. sorbete de limón al cava x 5: aunque hubo uno que lo cambió por ron; bien presentados pero flojos de sabor de limón yu en general no gustaron.
Rematamos y conversamos con unos buenos cafés y un par de cremaets más que correctos.
alcachofas
ensaladilla
calamar
arroz
plato de arroz
tartar
Tras el cambio de decoración de planteamiento del local, no había estado. La decoración más actual y más luminosa y el ruido de las comidas de grupos por las fechas navideñas, sorprende.
Hay menús de 25 y de 30€
Empezamos con unas cervezas Heineken y una Cruz Campo gran reseva 1904 y Buckler sin. No hubo agua, aunque la que se usa es Montepinos.
Carta de vinos de lo más clásico, clásico. Para no fallar ni sorprender. Rebuscando, nos quedamos con Astrales 2010 bastante mineral.
Buen aceite Oliespal aunque también tienen uno de envasado personalizado y de agricultura ecológica para un pan tostado con pimenton.
Costó arrancar a comer, pues estaba lleno y como siempre, llegar después de las tres, es intentar empezar cuanto más lios hay.
Comida para tres, con entrantes al centro para compartir, y principal individual:
. plato de jamón de bellota Cumbres Mayores (Huelva): el cortado se ve conforme entras y eso es una tentación difícil de resistir. Buen planteamiento. Enorme el jamón.
. steak tartar Nou Gourmet, en punto más intenso: buena carne, bien ligada, bueno de sabor.
. huevos rotos con cremoso de morcilla y cebolla
De principales:
. solomillo bien hecho, de buen tamaño.
. atún: perfecto de plancha (casi nada) bien sellado. Buena ración.
. cochinillo: ración más corta, piel crujiente, buena cocción.
Unanimidad (¡ya es raro!) en el postre: su especialidad, la torrija de naranja sobre una sopa de chocolate. Resultó demasiado cargada de pan y poco cítrica.
Unos cafés completaron la comida, sin más complementos.
De un tiempo a esta parte aprecio la aparición de establecimientos de restauración con ciertas ínfulas, siempre con el objetivo de llegar a ser un buen restaurante y, en muchos casos, abiertos por meros gestores con poco recorrido en el negocio.
Este puede ser el caso de este restaurante recientemente abierto.
De entrada el local es espacioso y agradable, aunque no puedo valorar cómo será cuando haya más gente, ya que hoy sólo habían dos mesas ocupadas.
El servicio correcto, aunque un poco despistado (han tardado en los aperitivos y he pedido agua para beber que no me han traído).
Hemos tomado para compartir un pulpo a la brasa con espuma de patatas, que estaba correcto aunque para mí con exceso de espuma. También unas croquetas de jamón muy grandes y bastante correctas.
De plato principal bacalao, muy correcto en su ejecución y fresco, aunque para mi gusto excesivamente desalado.
De postre torrija de naranja, bastante acertada.
De vino Tarsus Roble (15 €) servido a temperatura correcta. La carta es escasa para lo que entiendo se pretende en este establecimiento.
La relación calidad precio voy a decir normal para ser la primera vez, pero deben mejorar este apartado.
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