Grata sorpresa

Vista: transparente, denso y muy glicérico.
Nariz: de cerca notas carbónicas embriagadoras que hacen complicado el detectar aromas. A distancia, sensaciones similares a un whisky de malta, madera y parece más suave de lo que será en boca.
Boca: incialmente proporciona un sensación de ardor, aunque con el paso por boca confirma un postgusto largo, con notas a regaliz y hasta cierto dulzor.
Nunca había probado un orujo que no me supusiera un auténtico sacrificio catarlo, sin embargo este aguardiente de orujo es muy distinto y, en cantidades testimoniales (45º le avalan), puede ser una buena referencia.

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