Blog de Eugenio Saenz

miércoles 30 de julio de 2008

Piamonte 2004, nueva gran "annata"

Tras una sucesión de magníficas añadas en el Piamonte que van desde 1995 hasta 2001 con un par de ellas de ellas excepcionales (1999 y 2001), las dos últimas en curso no fueron especialmente propicias. El 2002 fue tremendamente complicado en lo climatológico con una serie de granizadas en agosto que diezmaron la calidad y cantidad de la cosecha y el 2003, como bien sabemos, fue el año de la tremenda canícula en toda Europa, siendo esta especialmente notable e influyente en zonas vinícolas tradicionalmente frías.

Hablando en concreto de Barolo y Barbaresco, nuestras DOCG de referencia en el Piamonte, la añada 2004 vuelve a ser grande, muchos incluso la sitúan al nivel de 99 y 2001.

La cosecha 2004 climáticamente ha supuesto un cambio considerable con respecto a las dos precedentes. Ha habido una clara recuperación hídrica después de 2003, con una importante pluviometría además de copiosas nevadas. Con la temperatura media por debajo de lo habitual, el ciclo vegetativo ha sido ligeramente retrasado y bastante lento, lo cual ha favorecido claramente el desarrollo de la planta. Este factor ha llevado a una buena maduración fenólica de las uvas vendimiándolas por lo general en la segunda mitad del mes de octubre. Todos los viticultores que no han reducido de forma drástica la producción se han encontrado con una añada muy fértil. Los vinos ofrecen un gran equilibrio, destacando su notable complejidad aromática así como la frescura y vivacidad. Los mejores poseen concentración, fineza y elegancia. Una gran añada sin duda.

Los vinos de 2004 están comenzando a llegar a nuestros distribuidores y anaqueles así que cuando recibí una llamada del amigo Miguel de la Enoteca Barolo comentándome que si quería catar algo de esta añada pues evidentemente dije que adelante con ello.

Así pues, el pasado día 23 nos dispusimos a catar 5 vinos de la zona, en concreto tres Barbarescos de viñedo de Sottimano y dos Barolos de Luigi Pira.

Sottimano es una azienda fundada en 1975 por Rino Sottimano, que actualmente tiene a su hijo Andrea como ayudante. Cultivan unas 14 Ha de viñedo situado en colinas de la parte suroccidental del Piamonte, denominada Langhe, en la comuna de Neive. Bajo la DOCG Barbaresco trabajan cuatro viñedos llamados Currá, Cottá, Fausoni y Pajoré, este último situado en la comuna de Treiso como podemos ver en el mapa adjunto, extraído de la web de la bodega (
www.sottimano.it).


Producen unas 40.000 botellas en total, de las cuales 18.000 son de Barbaresco. Destacan por su excelente trabajo en el viñedo con una agricultura ecológica no intervencionista como base para elaborar unos vinos elegantes, concentrados, finamente estructurados y de gran capacidad de envejecimiento. En la bodega realizan el menor número posible de trasiegos embotellando sin clarificación ni filtrado y con una mínima adición de SO2.
Catamos tres crus de la enorme añada 2004, el Fausoni, el Cottá y finalmente Pajoré.



PAJORÉ: http://www.verema.com/vinos/36812-sottimano-barbaresco-pajore--2004

Fausoni es el vino de corte más femenino, siempre en el buen sentido de la palabra. Es más expresivo, más seductor, más floral. Viñas de unos 40 años. Dotado de una vibrante acidez en boca y de mucha fruta. Accesible ahora y con mucho recorrido. Cottá es el equilibrio. De un viñedo con 25 años, es puro Nebbiolo en todos los aspectos. Floral, especiado, térreo. Complejo, persistente y finamente tánico. Un enorme vino. Por ultimo, Pajoré es el vino más austero en estos momentos. Es el que más nota su juventud aunque muestra un enorme potencial de viñedo y elaboración. Para guardar unos años.

Teniendo en cuenta que cada vino mostraba un carácter único y diferenciador, he de comentar que los tres me encantaron y que son lo que uno espera de un Barbaresco, vinos de enorme potencial, de gran personalidad, excelentes en la mesa y de muy largo recorrido. Para beber ahora me decanto por el Fausoni y para guardar un tiempo los otros dos, aunque ahora muestra mucho más el Cottá. En cualquier caso grandes vinos los tres, se nota la mano de un magnífico productor detrás de ellos.

Luigi Pira es una de las nuevas estrellas emergentes del Piamonte. Bodega creada en los primeros cincuentas que en el inicio se dedicó a producir uva y venderla a negociantes de la zona. No tardaron mucho en producir sus propios vinos, con 8 Has al mando de Giampaolo Pira con su hermano Romolo y su padre Luigi manteniendo los viñedos. Disponen de tres de los mejores viñedos de la comuna de Serralunga, probablemente la mejor de Barolo para muchos expertos, que son Margheria, Marenca y Vigna Rionda.

En la viña utilizan sólo productos naturales y fertilizantes orgánicos. Embotellan sin clarificaciones ni filtrados, añadiendo la cantidad justa de SO2 para evitar oxidaciones prematuras.

Catamos dos de los Barolos 2004, Margheria y Marenca.

MARENCA: http://www.verema.com/vinos/36815-luigi-pira-barolo-marenca--2004

Margheria es un Barolo clásico, austero y tremendamente estructurado. Este 2004 tiene un potencial de envejecimiento enorme, pero actualmente ya deja entrever todo lo que puede ofrecer, con una profundidad enorme en nariz y una elegantísima tanicidad en boca. No es un vino fácil de comprender ahora, pero eso es algo común en todos los buenos Barolos. A mí me resulta un vino fascinante. Por el contrario el Marenca es ahora mismo un vino hermético y cerrado, que no comenzará a desarrollarse hasta por lo menos 10-15 años. Se le advierte un potencial tremendo por viñedo y calidad de la añada, pero abrirlo ahora es un sacrilegio. Pero alguien tiene que hacer el trabajo sucio…

No catamos el Vigna Rionda que tiene fama de ser el más elegante de los tres y que probablemente todavía no haya salido al mercado.

En cualquier caso hablamos de excelentes Barolos, de los mejores de la añada, que muestran la gran clase de esta casa, una de las que mejores vinos ha elaborado en los últimos años en el Piamonte.

Como nota final, comentar que estos vinos resultan siempre complicados de catar especialmente cuando están tan jóvenes. Los buenos Barolos y Barbarescos son vinos que necesitan su tiempo y sobre todo son vinos para comer, es en la mesa donde muestran sus innegables virtudes que hacen que sean mis tintos favoritos mundiales junto con los borgoñones de la Côte de Nuits y los del Ródano tanto norte como sur.

Esta añada 2004 dará que hablar en el Piamonte. Tiempo al tiempo.

(Con esta entrada cerramos la temporada y nos vamos unos días de vacaciones. En Septiembre volveremos con nuevas aventuras vinícolas. Felices vacaciones a todos)

Un saludo,
Eugenio Sáenz de Miera Arnau(EuSaenz)

jueves 24 de julio de 2008

Tres cumpleaños en andaluz

Julio es el mes de los cumpleaños para mí. Curiosamente tres de los integrantes de "los cuatro apóstoles" cumplimos años en este mes así que decidimos celebrarlos el pasado sábado en una cena muy andaluza en El Rincón de Jerez, regada igualmente con vinos jerezanos.

El Rincón de Jerez es sin ninguna duda mi rincón andaluz favorito en Madrid. Es una pequeña taberna situada a dos pasos de la Plaza de Las Ventas que está totalmente decorada con históricas fotografías, documentos y dedicatorias relacionadas exclusivamente con el arte de cúchares. Allí oficia desde hace ya mucho tiempo Rafael, un enamorado de su tierra jerezana y de sus vinos. Es un lugar donde siempre que voy me siento como en casa por su gran ambiente y sus magníficas tapas acompañadas con finos y manzanillas. Hay otros lugares donde se come mejor, otros con una selección más profunda de vinos jerezanos y otros más lujosos, pero el ambiente que se respira en este me encanta y hace que vuelva en muchas ocasiones.

El principal objetivo no era otro que celebrar unos cumpleaños entre amigos, así que solamente voy a hacer una mínima reseña sobre los vinos que bebimos y sus armonías con una serie de tapas típicas de las que dimos cuenta.




Fino Especial La Panesa, Emilio Hidalgo

(http://www.verema.com/vinos/31691-fino-especial-la-panesa)

Una de las revelaciones del año. Se trata de un fino que ya ha completado su ciclo biológico, no de un fino amontillado, sino más bien de un fino viejo. Frescura y profundidad perfectamente ensambladas, formando un fabuloso ejercicio de equilibrio. Hace poco tuve la ocasión de visitar la bodega y de catar in situ muestras de las escalas de formación de este vino, partiendo del mosto base de la uva Palomino.

Este ejercicio de cata resulta de por sí toda una experiencia. Pudimos probar muestras de varias botas que forman la solera de este vino y de las cuales se obtiene tras un proceso de mezcla entre ellas. Hablamos de uno de los finos más auténticos que podemos encontrar en el mercado y que para mí solamente tiene comparación en el igualmente exclusivo Fino Macharnudo Alto del Equipo Navazos.

Lo acompañamos con unas magníficas tortitas de camarones, bienmesabe, chopitos y unas huevas de atún aliñadas. Excelente armonía con estos aperitivos. Este vino es un comodín en la mesa.

Amontillado Tradición VORS

(
http://www.verema.com/vinos/26085-amontillado-tradicion-vors)

Son ya muchas las veces que he probado este estupendo vino. No solamente su versión embotellada, sino directamente de la bota e incluso una cata de todas sus escalas viendo como evoluciona el vino entre la última criadera y la solera. Y si lo he probado tantas veces es porque me encanta. Es un amontillado lleno de equilibrio entre las notas biológicas y oxidativas. Es un auténtico amontillado viejo jerezano con el atractivo de un precio muy, muy ajustado.

¿Y que tal se comporta en la mesa?

Pues de forma excelente si lo acompañamos con guisos de cuchara y lo tomamos en pequeños sorbos, para disfrutar de su concentración y carácter sápido. En nuestro caso hizo perfectas migas con unas papas con choco sabrosas como pocas. El toque seco y ligeramente amargoso del amontillado resulta perfecto con este tipo de platos. ¡Daban ganas de echar un chorrito de vino dentro del propio plato!

Palo Cortado Apóstoles VORS, González Byass

(
http://www.verema.com/vinos/15967-apostoles-palo-cortado-muy-viejo)

No podía faltar este vino fetiche, de cuyo nombre nos hemos basado para bautizar a nuestro grupo. Se trata de un Palo Cortado viejo ligerísimamente abocado debido al pequeño porcentaje de PX que contiene. Ese porcentaje de PX no le resta carácter porque resulta poco protagonista, otorgándole un mínimo toque abocado final que le hace muy fácil de beber, máxime hablando de un vino tan viejo y con un elevado grado alcohólico que, dicho sea de paso, está maravillosamente integrado.

Además se puede comprar en medias botellas con precio de auténtico chollo, algo que viene muy bien en estos casos, ya que la cantidad a beber de estos vinos resulta siempre algo inferior a la de otros más ortodoxos. Acompañamos el vino con una ración de morcillo con tomate, una armonía muy bien resuelta. Con un rabo de toro también hubiera hecho una gran pareja. La casa lo recomienda con patés y quesos fuertes. Seguro que también funciona. Aunque este vino, al igual que muchos otros similares, puede ser considerado como un soltero de oro.

PX Sacristía Romate VOS

(
http://www.verema.com/vinos/14730-la-sacristia-de-romate-px)

La serie Sacristía de Sánchez Romate es uno de los secretos mejor guardados de Jerez. Se trata de una serie de vinos viejos, actualmente catalogados como VOS, que tiene una elevada calidad y que se ofrece a unos precios ajustadísimos.

Este PX en concreto tiene unos 35 años de vejez por lo que podría ser catalogado como VORS. Es un PX lleno de equilibrio porque no pierde un ápice de complejidad en nariz siendo muy fresco en boca, con un dulzor contenido y un elegante amargor final. Muy concentrado y denso, pero sin ser en ningún momento empalagoso o pesado. Un excelente PX jerezano. Lo tomamos con unos deliciosos Piononos de Santa Fe granadinos, un dulce por el que tengo devoción mística y que parece hecho para ser consumido con PX.


No me quiero extender mucho más pues como he comentado fue una cena entre amigos para celebrar unos cumpleaños. Simplemente remarcar que los vinos tradicionales andaluces son y pueden ser unos extraordinarios vinos en la mesa, al igual que muchos otros. Y que sientan de maravilla.

(Si desean obtener más información sobre Emilio Hidalgo, González Byass y Tradición pueden consultar otras entradas relacionadas en este blog, como por ejemplo)

http://www.verema.com/blog/eugenio/2008/06/el-cielo-puede-esperar.html
http://www.verema.com/blog/eugenio/2008/05/una-nueva-experiencia.html
http://www.verema.com/blog/eugenio/2008_04_06_archive.html


Un saludo,
Eugenio Sáenz de Miera Arnau
(EuSaenz)

jueves 17 de julio de 2008

¿Malos tiempos para la acidez?

Para los que todavía pensamos en el vino como el mejor acompañante de una comida, el concepto y el conjunto de sensaciones que nos confiere una acidez bien integrada poseen una importancia significativa. En momentos como los actuales, en los que se observa un progresivo pero imparable aumento de las temperaturas medias en España, parece evidente que llegan malos tiempos para la acidez. Para la buena acidez.

¿Por qué? Hay un hecho claro, inequívoco y documentado: la mayor temperatura media, los niveles de Ph altos, el cada vez más extendido uso de variedades foráneas internacionales en lugar de las autóctonas mejor adaptadas a sus territorios, así como la moda de los vinos monovarietales sobre los de mezclas o “coupage” tendrán como resultado en muchos casos unos vinos planos, con una sensación de acidez en boca baja o nula. No hablamos de vinos necesariamente malos, hablamos de vinos que pueden resultar pesados durante su consumo a lo largo de una comida.

La acidez es sin duda una sensación que vertebra al vino. En los vinos blancos otorga longevidad y frescura y en los tintos, ligereza, equilibrio y también perspectivas de evolución positiva. Pero sobre todo es fundamental para que un vino pueda expresarse en la mesa, no sólo proporcionando su armonía con los alimentos, si no que además favorecerá su consumo, al conceder ligereza y frescura. Pero como otros factores, la acidez debe estar equilibrada e integrada con el resto de sensaciones organolépticas en un vino. Un vino con una acidez punzante y desequilibrada pude resultar tan poco agradable al consumo como un vino plano, que carezca de ésta.

¿Hacia dónde debería ir entonces nuestra viticultura y enología, si queremos salvar a la acidez o queremos evitar un futuro de vinos más planos y menos personales?

La acidificación con tartárico o cítrico es y seguirá siendo una práctica habitual en nuestras bodegas. Y hasta cierto punto es una solución necesaria y aceptada. Pero un vino acidificado al final siempre saca a relucir una integración imperfecta de esa acidez. Otra posible solución sería vendimiar antes de la madurez fenólica, algo que se viene realizando en determinadas zonas desde tiempos inmemoriales. Pero en casi todos los casos disminuye la calidad final del vino.

Pero probablemente las mejores soluciones hay que buscarlas en la base, en la uva, en el suelo, en el viñedo. En primer lugar, hay que saber adaptar el uso de variedades mejorantes que aporten ese plus de acidez del que adolecen algunas variedades más conocidas y utilizadas, como por ejemplo el mazuelo o el graciano, dos castas que retienen mejor la acidez. También puede resultar importante el hecho de utilizar y recurrir a una serie de variedades autóctonas que estén más y mejor adaptadas al ecosistema que las vio nacer y desarrollarse. En ese sentido, el vergel gallego con nombres como Caíño, Bastardo, Espadeiro, Merenzao o las más conocidas blancas Albariño o Godello puede llegar a convertirse en una referencia para esta lucha pro acidez.

Y por último, pero no con menor importancia, el hecho de volver a una agricultura de calidad, no intervencionista, en suelos pobres y mezclando mostos de uvas cultivadas en diferentes altitudes.

Evidentemente todos estos comentarios son absolutamente generales y por supuesto que no cubren todos los casos. Se trata simplemente de expresar una preocupación ante un probable futuro de vinos más planos y con menor sensación de acidez en boca que podremos encontrarnos en España en los tiempos venideros. A pesar de que somos un país de clima cálido, la batalla no está ni mucho menos perdida.

Malos tiempos pues, para la acidez. Trabajemos para no perderla.

(Este ha sido el artículo que presenté al primer certamen Advinum de articulistas noveles que, aunque no fue premiado, he decidido publicarlo en el blog)

Un saludo,
Eugenio Sáenz de Miera Arnau
(EuSaenz)

jueves 10 de julio de 2008

Buenos, bonitos, no muy caros y … pequeños

Hay un secreto en el mundo del vino que, aunque cada vez sea un secreto más a voces, continúa siendo todo un mundo a descubrir y del que en muchas ocasiones recibes notables sorpresas: los champagnes de pequeños productores.

Y digo lo de las sorpresas porque a pesar de conocer un buen número de estos productores que ofrecen vinos de una elevada calidad son muchas las oportunidades en las que conoces otros de calidad similar o incluso superior. En champagne hay un montón de excelentes "vignerons" que cuidan y miman sus viñas y que elaboran vinos a partir de un máximo respeto por las condiciones del entorno y del ecosistema. Y por si fuera poco, los precios que ofrecen suelen ser bastante ajustados en muchos casos y más si tenemos en cuenta la calidad media del producto que ofrecen.


En este blog hay unas cuentas referencias a productores de este estilo, pero hoy me voy a referir a tres en concreto, Serge Rafflin, Bereche & Fils y Jacques Lassaigne. El último ya lo conocía, los otros dos eran nuevos para mí. Todo viene a colación de una cata que el pasado martes 1 de julio nos dirigió el maestro Philippe Cesco en la Enoteca Barolo. Philippe es el dueño de una de las más interesantes tiendas vinícolas que podemos encontrar en España, La Ruta del Vino en Santander. Ya me he referido más de una vez a esta tienda por lo que no tengo mucho más que presentar. Cualquier buen aficionado al vino que se deje caer por la bella capital cántabra debe darse un paseo por la peatonal calle Arrabal y entrar en la tienda. Por el hecho de conversar con Philippe acerca de Champagne, el Loira o Borgoña ya merece la pena la visita. Y si eres amante de estas zonas, seguro que sales con alguna botellita bajo el brazo.

Philippe importa unos cuantos champagnes de pequeños productores entre los cuales están De Sousa, Selosse (el estandarte de esta filosofía), Larmandier-Bernier o Pascal Doquet además de los tres referidos en esta entrada. La cata consistió en 6 vinos, cuatro de ellos de Bereche & Fils.

Serge Rafflin es un productor ubicado al norte de la montaña de Reims. Es una "maison" muy pequeña que produce vinos sencillos y agradables, fáciles de beber. Bereche & Fils es una familia de viticultores. Sus viñedos están en una zona especialmente fría al norte de la región. Sus vinos tocan madera, siempre madera vieja y en toneles grandes. No hacen maloláctica y los dosages son muy bajos. Cultivan de forma orgánica. Lassaigne es un viticultor de Montgeux, una zona donde la chardonnay encuentra su expresión más vínica, de hecho lo llaman el Montrachet del champagne. Los vinos de este productor son de una gran limpieza y perfecta delineación varietal, siempre ofreciendo esa alma vinosa típica de la zona.

Repasemos pues los vinos catados en la presentación:

Serge Rafflin Brut


http://www.verema.com/vinos/36287-serge-rafflin-brut-

Champagne sencillo, de aperitivo, fácil de beber y muy fresco, ofrecido a un precio muy ajustado. Ideal para estas fechas. Rico.

Bereche & fils Brut Reserve

http://www.verema.com/vinos/36289-bereche-fils-extra-brut-reserve-

Muestra el estilo de esta peculiar casa, muy personal, de marcada acidez, cierto peso y prestancia. Muy interesante.

Bereche & fils Extra Brut Reserve

http://www.verema.com/vinos/36289-bereche-fils-extra-brut-reserve-

Igual que el anterior, pero con menos dosage y algo más de crianza en rimas. Obra del hijo, algo menos ortodoxo que el padre. Un champagne fino, cortante y personal. Complicado y refrescante. Muy a mi gusto. Muy bueno.

Jacques Lassaigne "Le Colline Inspirée"

http://www.verema.com/vinos/36290-jacques-lassaigne-le-colline-inspiree-

Un experimento del que Lassaigne ha elaborado unos 1500 mágnum. Excelente. Refrescante y lineal como un blanc de blancs. Vinoso al estilo de un Puligny-Montrachet. Una sorpresa.

Bereche & fils Cuvée du Centenaire 2002

http://www.verema.com/vinos/36291-bereche-fils-cuvee-du-centenaire-2002

Clásico vintage de una enorme añada con gran equilibrio y segura longevidad. Sigue el estilo de la casa pero manteniendo un toque señorial y distinguido. Evolucionará bien en botella.

Bereche & fils Reflet d' Antan

http://www.verema.com/vinos/36292-bereche-fils-reflet-d-antan-

Otra locura obra del hijo, en este caso un champagne elaborado con mezclas de vinos de varias añadas por el método de soleras y criaderas, un poco al estilo del Substance de Selosse, aunque mucho menos oxidativo. Un excelente vino pleno de fuerza, profundidad y equilibrio. Una de las sorpresas del año sin duda. ¡Magnífico!


El objetivo de la cata era conocer en especial el productor Bereche & Fils y lo cierto es que su estilo y sus vinos me convencieron totalmente siendo además sus precios muy ajustados para la calidad de los vinos. Los otros dos también me gustaron mucho en su estilo. El Brut de Rafflin es para beber casi a diario y la cuvée de Lassaigne muestra el estilo de este fabuloso productor de Montgeux.

Cualquier excusa es adecuada para beber buen champagne, pero compartir una cata con Philippe, un gran amante y conocedor de esta bebida suena como una ideal. Una gran tarde sin duda.

¡Viva el champagne!

Saludos,
Eugenio Sáenz de Miera Arnau
(EuSaenz)

jueves 3 de julio de 2008

Premios Baco 2007

Como viene siendo habitual en estas fechas, la UEC celebró el pasado martes la cata y presentación de los premios Baco, que como bien sabemos son los premios correspondientes al concurso nacional de vinos jóvenes que se encuentra ya en su XXII edición. Se presentaron los vinos premiados con los correspondientes Bacos de Oro, Plata y Bronce ni más ni menos que en 10 categorías, además de los premios especiales Gran Baco de Oro y Baco de Oro especial para nuevas marcas.

Este año la organización mejoró con respecto a las anteriores tanto por la sala y disposición de ésta como sobre todo por las copas, que en anteriores ediciones no eran adecuadas y ayer sí que lo fueron. No puede catar los 32 vinos premiados pues tenía que participar en otra cata posterior pero sí probé una mayoría que paso a relatar para quien le interese.

- Vinos blancos de variedades no aromáticas: oro para el Val de Paniza blanco de Cariñena, un macabeo fresco, floral y con estructura, plata para La Villa Real, otro macabeo manchego muy bien apañado y con redondez, que se ofrece a un precio muy ajustado y bronce para el Vivanco Viura-Malvasía un blanco riojano muy amable y con cierta prestancia, un poco falto quizá de acidez. Correctos los tres sin llegar a entusiasmar, aunque el manchego me sorprendió por su RCP.

- Vinos blancos de variedades aromáticas autóctonas: oro para el Enebral de Rueda, un verdejo elaborado por Liberalia con marcado carácter varietal y buena longitud en boca. Plata para el Botaní, un moscatel seco malagueño del "imperio Ordóñez" muy bien logrado, con frescura y mineralidad. El bronce para el Aura Verdejo de Rueda que sinceramente me gustó más que el oro, le noté una acidez mejor integrada. Magníficos vinos para el verano.

- Vinos blancos de variedades aromáticas foráneas: el oro fue para un vino de Cariñena llamado Prinur Chardonnay Ice presentado en una curiosa (no me gustó) botella. El vino no me pareció muy destacable, un Chardonnay nacional más. La plata para un clásico como el Pirineos Mesache blanco, un vino siempre agradable y fresco, con cierta personalidad y el bronce para el Museo de Arúspide Chardonnay, un vino manchego rico, suave, con cierta acidez y que se bebe muy bien. Me gustó más que el oro.

- Vinos Rosados: probamos el Baco de oro, Lambuena rosado selección y el de plata, Bodegas de Miranda rosado. El primero es un tempranillo de Ribera del Duero con buena definición varietal y gran frescura y el segundo, que es un Listán negro del Valle de La Orotava, un rosado muy pálido y bastante serio, con cierta profundidad en nariz y muy buena acidez en boca. Una sorpresa este último vino.

- Vinos blancos elaborados en contacto con la madera: el oro fue para el Louro, segundo vino de As Sortes, un godello bien estructurado y con prestancia, sin renunciar a una buena acidez. Buen vino. Plata para el Anayón Chardonnay barrica, un vino de Cariñena que me sorprendió por su respeto varietal y su buen trabajo con la madera. Por último el Sameiras 1040 (bronce) fue sin duda una de las sorpresas de la tarde. Coupage de 4 variedades gallegas, es un vino de gran estructura y fina acidez. Muy interesante.

- Vinos Tintos: catamos los tres premiados que son el Finca Luzón (oro), un monastrell de jumilla con una nariz expresiva y profunda y buena frescura en boca, el Viña Norte MC (plata), un habitual en los premios coupage de Listán Negro y Negramoll, muy personal en nariz y todavía algo esquivo en boca por su marcado amargor y por último el Borsao Tinto Selección, una garnacha de Campo de Borja con las notas frutales que siempre esperas de estos vinos. También le vendrían bien unos meses de reposo.

- Vinos tintos de variedad tempranillo y sinonimias y vinos rosados o tintos elaborados en contacto con la madera: de estas dos categorías no probamos ningún vino ya que había que acudir posteriormente a otra cata y no disponía de más tiempo.

- Vinos elaborados con uvas procedentes de agricultura ecológica: catamos el oro, el Piedra Luenga Bio PX, un vino ya premiado en anteriores ocasiones y que es una verdadera sorpresa. Un PX muy esencioso y puro que resulta una verdadera golosina.

- Vinos semidulces y dulces: probamos los tres premiados, a saber el Moscatel Ochoa (oro), un vino que siempre muestra un gran equilibrio gustativo y aromático, el Dulcemar (plata), una interesante Garnacha dulce de Almansa con excelente carga frutal y más que correcta acidez y el Silvano García dulce monastrell (bronce) de Jumilla, que gustó mucho por sus notas frutales y contenido dulzor. Muy buenos los tres vinos en esta categoría.

Añadir también el premio especial Gran Baco de Oro (Premio Luis Hidalgo) concedido al Finca Arantei, un Albariño de Bodegas La Val muy correcto y apañado pero que tampoco me pareció tan excepcional como para recibir dicho premio.

Dejo un enlace a la lista de todos vinos premiados:

http://www.uec.es/bacos/premios2007.pdf

Posteriormente acudimos a una excelente cata de champagnes de terruño dirigida por el maestro Philippe Cesco y de la que daremos cumplida información en este blog en una posterior entrada.

Un saludo,
Eugenio Sáenz de Miera Arnau.
(EuSaenz)