Restaurante Valen&Cia: Diferente que no es poco


Un local con decoración diferente más cercana a un gastrobar pero con platos más de restaurante. Si además recuerdas lo que había antes, el cambio es aún más radical. Un ambiente que consigue ser agradable, desenfadado y que tiene éxito porque está lleno, lleno. Tanto es así que a veces puedes comer en mesa corrida separado sólo por unas botellas, lo cual no es de mi agrado. Afortunadamente los tres estuvimos en una agradable mesa con silloncitos con brazos que te hacen estar cómodo y algo aislados del ir y venir de camareras voluntariosas y alguna inexperta pero que suplen con esfuerzo sus pocas horas de vuelo, sobre todo por estar todo lleno.

Aquí es todo informal, la decoración, diferentes sillas, mesas de madera sin mantel. tamaños diferentes, almohadones o no. La carta de comidas es un periódico desplegable donde a veces cuesta situarte en lo que lees, con una suficiente variedad de entrantes, arroces, principales y postres.
La carta de vinos merece un comentario aparte no por los vinos que hay suficientes, no por los precios que son aceptables, sino por el continente que es ni más ni menos que un tablón de unos 80 x 40 cm, con su buen peso que más de un estropicio de copas de la mesa va a causar; pero no se te olvidará.

Un pan muy recomendable, recien hecho y ya si lo acompañas de un buen AOVE como lo fue Camino de Anibal con agradable punto final amargo y ligeros picantes, hacen agradable la espera de los 20 minutos de cocción del arroz pedido.

A lo que íbamos: la comida para tres. Sin aperitivo de la casa ni petits fours para los cafés, ni chupitos, ni ningún extra; todo de pago.
Entrantes al centro: El Potito, una especialidad de la casa; en un tarro tipo mermelada con cierre de goma a presión, lleva en su interior una ración amplia de huevo casero (no se muy bien que quiere decir lo de casero), cocinado a baja temperatura (ya no existe otra forma de cocinar el huevo), sobre una base de patata que le faltaba un ratito más de cocción, trufada y con crujiente de jamón que le sobraba un poco de tiempo en el fuego.
Langostinos en tempura, muy buenos, con buena presentación y rebozado, con una salsa roja dulce más bien prescindible.
Una deconstrucción de croqueta servida en un vasito: croqueta líquida de rabo de toro. Buen planteamiento y aceptable resolución; un poco más de sabor de rabo de toro hubiera sido de agradecer, aunque el conjunto no está nada mal.

De principal y servido en caldero de hierro: arroz de pato (que no de fesols y naps por tanto sin nabo, alubias, morcilla, etc). Generosa ración, bueno de sabor, buenas alcachofas que mantiene su sabor y textura a pesar de la cocción (debieron ser puestas muy al final), bueno pero escaso pato. Como siempre el tercer cazo mejor que el primero. Buena recomendación si vas con hambre.

Los postres muy sugerentes todos, pero nos quedamos con dos a compartir: coulant de chocolate muy bien presentado, perfectas las texturas y buena ración acompañada de bola de helado para compensar el calor del chocolate fundido.
Cheesecake con sorbete de frutos rojos muy correcto.
Unos buenos cafés para terminar, sin más complementos.

En el apartado líquido empezamos con dos cervezas de barril y un fino La Ina que era lo único de los 3 anunciados. Para la comida optamos por un Predicador 2011 (28 €) que hizo buenas nuestras oraciones. Se dió a catar simplemente y botella en la mesa para autoservicio.

Según referencias que me dan, los fines de semana tienen lista de espera. Hoy estaba lleno y con predominio de gente más bien joven. Buena señal.
Me comentan que la media de precio suele ser algo menos, pero no encontramos el por qué.

Recomendado por 1 usuario
  1. #1

    Aloof

    segun te leo ultimamente estas esperando que en todos los rest.te crees que tienen que invitarte y yo
    tengo muy claro que te lo mereces por el gasto que haces pero.....................suelta las bombas que
    tienes que lo otro que pones son minucias.saludos.

  2. #2

    Abreunvinito

    en respuesta a Aloof
    Ver mensaje de Aloof

    No es que tengan que invitarme a mi a unos petits fours o chupitos o.. ni mucho menos. Referencio la actitud del local.
    Lo que ocurre es que creo que es un hecho diferenciador de quien lo hace respecto a quien no lo hace. Y debe saberse.
    Es un apartado que siempre me fijo a la hora de estar en un restaurante. O como ocurre en algunos restaurantes, sobre todo franceses, que te ponen jarra de agua para que no necesites pedir agua mineral; es un plus para quien lo hace.
    Ofrecer repetir un café, en costo son céntimos de euro y creo que ofrecen un mejor final casi sin costo, y no entiendo que no se haga porque casi seguro que se recuperaría con una mejor propina.

    Las bombas como tu dices: 1,1, 2, 2 y 3 estrellas están cociéndose. Necesitan alguna jornada de reposo para salir. Mientras tanto sale lo de diario para que no se acumule. Minucias?? Ca Pepeico x 2, El tio David... son más que buenos sitios.

    Saludos, capitán.

  3. #3

    Aloof

    en respuesta a Abreunvinito
    Ver mensaje de Abreunvinito

    perdona ahora estaba leyendo lo del tio david,de pepico no digo nada y del agua mineral de benassal hoy he
    estado cerca de alli en morella igual mañana pongo algo.saludos.

  4. #4

    Rafapecar

    Una gran descripcion del local, Abreunvinito, como bien dices la carta de vinos sorprende mas por el continente que por el contenido, te la dejan apoyada en el suelo, es grande y pesada. El Restaurante me gusto mucho, algunos platos me recordaron a Vuelve Carolina.

  5. #5

    Abreunvinito

    en respuesta a Rafapecar
    Ver mensaje de Rafapecar

    Gracias por tu comentario. La carta la hubiera firmado Pedro Picapiedra.
    No obstante al final resulta graciosa además de curiosa. Y lo mejor, te obliga a decidir rápido.
    Saludos

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