Restaurante Du Liban Fatayer

Restaurante Du Liban

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Datos de Du Liban
Precio Medio:
52 €
Valoración Media:
7.5 10
Servicio del vino:
5.0 10
Comida:
8.0 10
Entorno:
8.0 10
Calidad-precio:
7.0 10
Fotos:
 
País:
España

Provincia:
Localidad:
Dirección:
Código postal:
Tipo de cocina: Tradicional, Libanesa
Vino por copas: Añadir vino por copa
Precio desde 47,00 € (precio más bajo introducido por un usuario)

Teléfono


3 Opiniones de Du Liban

Me encanta este restaurante, suelo ir a cenar con asiduidad. Tiene una amplia carta de cocteles, bien servidos que están muy bien para empezar como aperitivos.
La carta es amplia y variada, mezzes fríos y calientes y canes a la parrilla. Auténticamente libanés, de hecho habitualmente hay clientes árabes en el local.
Carta de vinos no muy amplia pero variada, con varios vinos libaneses, en general los vinos están inflados de precio.
De la comida, recomiendo todo, las parrillas son muy buenas como plato principal.
De los entrantes, me quedo con el Hummus Du Liban, servido con cordero y piñones, con la Mousaka, que te sirven fría y con el Aranes. He probado casi toda la carta y nada defrauda.
El local es agradable, el servicio muy atento, la terraza en verano es muy acogedora.

Soy fanático de la cocina árabe y en Du Liban encontré una comida de alta calidad, pero lo que más de entusiasmó fue el entorno, una decoración y atención nada normal que te permiten sumergirte en una atmósfera que te traslada al Líbano sin salir de Madrid.

imprescindible probar:

Mutabbal, berenjena hecha al grill y triturada servida con granada.
Warak enab, rollitos de hoja de parra rellenos de tomate y perejil.
Platos con carne a la parilla pero no recuerdo el nombre ;)
Y por supuesto el pan de pita, el falafel y los fatayer.

Para mi, muy recomendable y al alcance del bolsillo.

  • Fatayer

  • carne a la parrilla

  • warak enab y ensalada

Nada más entrar en Du Liban, uno entiende que esta apuesta gastronómica es muy seria. Imponente puesta en escena con una decoración como si de un palacio de Oriente Medio se tratara: techos altos, suelo de mármol, múltiples dorados,…Situado en la Plaza de la Moraleja, el planteamiento del espacio encaja con el tipo de cliente de la zona, que probablemente prepondere el continente al contenido.

Escogemos el menú degustación conformado por cinco entrantes fríos, tres calientes, y un plato principal a elegir.

La primera etapa son los entrantes fríos: Hommous, Moutabbal, Tabbouleh, Labrek, y Warak Ebra. Al ser servidos todos a la vez, la verdad es que tienes una ligera confusión y uno no sabe por dónde empezar. Extraña también la presencia del “labrek” un yogur cremoso natural algo ácido servido con menta fresca y aceite de oliva; no encaja en nuestros paladares como aperitivo.

Los warak ebra ó rollitos de parra rellenos de arroz con tomate y perejil resultaron demasiado suaves, llegando a estar algo carentes en sabor. Una sensación similar encontramos con el hommous esperando una mayor potencia sápida. De este quinteto de entrantes destacaríamos el moutabbal que consiste en berenjena asada junto con pasta de sésamo (tahina); ligeros toques ahumados elegantes. Si que debemos resaltar, el pan que se sirve caliente, recién sacado del horno, y que casi se utiliza a modo de cubiertos.

Siguiente acto con tres bocados más: falafel, sambousek, y arayes. El primero probablemente el plato más conocido de la cocina libanesa, en este caso además del garbanzo incorpora habas, y finas hierbas otorgándole un sabor liviano al comienzo, y que finaliza con un sutil toque a ajo que no covence. A resaltar la fritura elegante.

El sambousek es una empanadilla frita relllena de carne de cordero y piñones. Probablemente el plato que más nos gustó de este lago menú, fundamentalmente por ser el más sabroso frente al resto.

Finalmente los arayes ó pan de pita tostado y relleno de carne de cordero; pan fino caliente, mientras que la carne está algo seca, como si hubiera salido del horno bastante antes de conformar el plat

Para acabar escogemos un shawarma de ternera, y experimentamos una sensación parecida a la del plato anterior; pan exquisito, carne demasiado cocinada. El conjunto se puede salsear, pero desde nuestro entender se pierde el sabor original de la carne para mantener únicamente el de las salsas.

Cantidad de viandas más que abundante para este menú (74€; 2 pax); pero que nos ha dejado un sabor de boca algo agridulce. Esperábamos más en lo culinario de este restaurante que llama la atención por su espacio y entorno, por su cuidado y aparente lujo. Simulado, porque esa opulencia no se encuentra en el aspecto más importante para nosotros que es puramente el gastronómico, platos faltos de una mínima potencia sápida necesaria para dotarles de placer y memoria.

Du Liban: Lujo extemporáneo

Para ver post completo y fotos, visiten ustedes: http://www.complicidadgastronomica.es/2013/04/du-liban-cuando-el-lujo-no-lo-es-tal/

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