Restaurante Casa Miralles

1
Datos de Casa Miralles
Precio Medio:
30 €
Valoración Media:
5.5 10
Servicio del vino:
5.0 10
Comida:
5.0 10
Entorno:
7.0 10
Calidad-precio:
5.0 10
Fotos:
0
 
País:
España

Provincia:
Localidad:
Dirección:
Código postal:
Tipo de cocina: Añadir tipo de cocina
Vino por copas: Añadir vino por copa
Precio desde 30,70 € (precio más bajo introducido por un usuario)

Teléfono


1 Opiniones de Casa Miralles

El restaurante Casa Miralles, ocupa el lugar del restaurante La Churraskita. Lleva el nombre de la espectacular casa modernista del arquitecto Juli Batllevell, y como era de esperar, han respetado el entorno.

Han abierto no hace mucho, y había leído en un par de sitios, que querían ofrecer un servicio elegante y un nivel de cocina elevado, no había leído todavía ningún comentario y este Viernes, encartó la visita, tengo que reconocer, que debido a lo leído, íbamos con unas expectativas algo altas y quizás, no fue lo mas aconsejable.

Como he comentado, el edificio es precioso, el interior, aun mas, las mesas bien colocadas, con espacio, mantelería mas o menos correcta, igual que la cubertería, le pega mas, algo mas elegante.
Música tirando a clásica de fondo, bien, buen ambiente. En toda la velada, solo dos mesas, incluida la nuestra, mala señal.

Lo primero que me sorprende es la escueta carta, bueno, de hecho, no tienen carta, funcionan con un menú, que por lo visto, van cambiando, pero al final se limita a unos cuatro primeros y unos cuatro segundos, mas postre, limitado, yo esperaba encontrar una carta mas sofisticada.

Los dos primeros que elegimos fueron, una coca de salmón marinado con salsa tártara, la coca demasiado gruesa, el pan no puede ser el protagonista, poco salmón, y exceso de salsa tártara, al final, es una salda que puedes comprar hasta en el Ikea.
Unas verduras en diferentes texturas, quizá el mejor plato de la noche, varias verduras, pero tratadas de forma mucho mas original de lo habitual, cebolla con toque de limón, crema de coliflor, unas setas con habitas muy buenas, espárragos blancos en tempura, los verdes y alguna cosa mas.

Los segundos, lamentándolo mucho, sin pena ni gloria, un rissoto, algo pastoso con trozos de pescado y marisco excesivamente grades y que no invitaban a comerlos y un solomillo, servido como se pidió, eso si, correcto, tierno, sin nervios y justo en lo gustoso, con un acompañamiento de pimientos y espárragos trigueros sin mucha gracia.

Postre, dos pasteles de chocolate con helado de fresa, que ya no recuerdo y café malo.

Respecto al vino, la carta muy corta, incoherente, un Remirez de Ganuza Reserva y otros vinos muy corrientes, total, no mas de 10 vinos. Copas correctillas, mejorables, nos avisaron que el armario climatizado de vinos, no funcionaba, aun así, el vino llegó bien de temperatura. Pedimos un Solagüen Reserva 2005 (19,50€), estaba muy bueno, llenan la copa, no muy hábilmente, hay que decirlo, algo cayó fuera.
El servicio es inexperto, voluntarioso, pero tremendamente inexperto.

Salimos algo decepcionados, quizá por las dichosas expectativas, espero que tengan suerte.

Este sitio web usa cookies para analizar la navegación del usuario. Política de cookies.
Cerrar