Restaurante Joan Gatell (CERRADO): Lo mejor de Cambrils, sin duda


Estoy de acuerdo con la mayoría de los comentarios anteriores. El pescado más fresco, mejor elaborado de Cambrils y, añadiría yo, mejor servido. Esto último tiene un coste, claro, y quizás no todo el mundo esté dispuesto a pagar la profesionalidad y no los usuales becarios de biología (por decir algo) que se sacan unas perras trabajando de camarero. Un sommelier, además, preparadísimo y en mi caso con acierto total: un riesling 2008 (siento no recordar la marca) francamente excelso.

Otro dato a favor del Joan Gatell: aviso para nostálgicos de la civilización y enemigos de la caterva jacobina siempre dspuesta a salvarnos la vida. El mejor salón de este restaurante es precisamente el de fumadores, en el cual se ofrece (¡oh, manes de Epicuro!) una espléndida carta de habanos.

Un pero sí que hay: la vajilla y la cubertería saben a IKEA. Inadmisible para un restaurante que incluso tiene la delicadeza de sustituir las servilletas antes del café.

  1. #1

    Khansen

    Me parece que te sobra lo de la caterva jacobina. Ese comentario es una falta de respeto a los no fumadores.
    Saludos.

  2. #2

    SixtusBeckmesser

    Me temo, Khansen, que no has entendido mi comentario. Para empezar, debo haberme faltado al respeto a mi mismo, puesto que no soy fumador. Ahora bien, tampoco me molesta (demasiado) que otros fumen en mi presencia. Creo que con un mímino de educación y de saber estar la convivencia es posible. Soy consciente de que un buen habano para muchos es la coronación de una buena comida, y sin embargo, por culpa de un reglamentismo absurdo y/o de su aplicación corta de miras, abundan los restaurantes donde los fumadores son relegados al rincón de los apestados. Y puedes estar seguro de que el fumador de habanos suele ser el primero en respetar a los demás. Mi crítica iba hacia estos locales y más directamente hacia la obsesión ordenancista de los gobiernos, que nos toman a todos los ciudadanos por energúmenos o menores de edad a los que hay acotar y tutelar. Por este camino, dentro de poco se prohibirá comer queso, puesto que los lácticos son riquísimos en grasas saturadas y colesterol de baja densidad, primera causa de los accidentes cardiovasculares... Por favor, seamos serios. Es propio de jacobinos decirnos qué podemos hacer y qué no, yo ya estoy harto de que a golpes de BOE se pretenda salvar la vida de la gente, ya sea prohibiendo sin más o dándole un tratamiento de personas inmundas a las que hay que encerrar en el cuarto de las ratas. Aunque me debería dejar indiferente, celebro que Joan Gatell reserve a estos epicúreos del habano, generalmente educadísimos, sus mejores mesas. Y no debería ser raro: en los cafés de la civilizadísima Austria, que rezuman pedigrees de siglos, se practica lo mismo. Saludos.

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