Restaurante Aroy Thai en Madrid
Restaurante Aroy Thai
País:
España
Provincia:
Localidad:
Cód. Postal:
Añadir tipo de cocina Añadir vino por copa
Precio desde:
24,00 €
(precio más bajo introducido por un usuario)
Nota de cata PRECIO MEDIO:
24 €
Nota de cata VALORACIÓN MEDIA:
7.8
Servicio del vino SERVICIO DEL VINO
7.0
Comida COMIDA
8.5
Precio medio entorno ENTORNO
7.0
RCP CALIDAD-PRECIO
8.5
Opiniones de Aroy Thai
OPINIONES
1

Reserva hecha con una web de descuentos para comer el Sábado pasado; dado que nos apetecía condumio oriental y que el sitio nos iba bastante a mano, optamos por conocer este Aroy Thai... paso a comentar.

El local resulta amplio, algo oscuro y con buena amplitud entre mesas. Decoración ligeramente trasnochada con numerosos motivos Thai (budas dorados, elefantes, etc). Algo desangelado a la hora de entrar (15:00h), con apenas un par de mesas ocupadas, si bien es cierto que la sala acabó llenándose prácticamente. En cuanto a la zona, asumo que aparcar por aquí debe ser complicado, pero dado que ya estamos en Semana Santa, esta zona de Madrid -Bernabeu- se encontraba bastante descongestionada (pudimos aparcar en Ponzano a eso de las 14:30h de un Sábado!).

Buen servicio con rápida atención y acomodo por parte de un numeroso personal pendiente de tomar nota de las bebidas y los entrantes con gran simpatía y amabilidad.

Respecto a lo que comimos (aparte de un anodino aperitivo de pan de gambas que aguardaba en la mesa a nuestra llegada), fue lo que sigue:

  • Khung Hom Pha: 6 colitas de langostinos envueltas en una especie de pasta hojaldrada y fritas, servidas con salsa ácida de ciruelas. Producto sin alardes pero correcto, con una fritura limpia y no grasienta y bien acompañado por la salsa.
  • Kai Satee: 4 brochetas de pechuga de pollo aderezada con polvo de curry, pasadas por la plancha y acompañadas por una salsa de cacahuete dulce. Sin mucho misterio pero muy ricas.
  • Pato con salsa de tamarindo: piezas fritas de magret de pato, con la piel y la grasa bien crujientes, servidas con abundante salsa agridulce de tamarindo; la ración era escasa y la salsa abundante en demasía, pero el plato en conjunto estaba muy rico. Se servía con la escultura de un cisne tallado en un nabo y ornamentado con detalles de pepino y zanahoria (?!). No sé si a eso se le puede llamar guarnición -nosotros no nos lo comimos-, pero resultaba muy decorativo...
  • Curry verde de langostinos: se sirve un bowl cerámico mediano calentado mediante un quemador de vela en la parte inferior. Ración escasa (cinco langostinos contados, 4 trozos de pimiento verde y unos pocos pedazos de bambú -creo-) pero francamente rico el platillo. Curry muy aromático y especiado, dulzón por la leche de coco pero cítrico y punzante -lemongrass, galanga-, deliciosamente picante y con unos hermosos y justamente cocinados langostinos. Pedimos un arroz jazmín para acompañarlo y rebañamos hasta la última gota. Nos enamoró. Muy, muy rico y elegante.

Lo acompañamos con una cerveza Singha (4,2 euros) y una copa de vino blanco perfectamente olvidable (3 euros); para finalizar un par de cortados, no tomamos postre. Pagamos en total unos muy razonables 48 euros (con un 40% de descuento en los entrantes y platos principales), por lo que, en definitiva, lo recomendamos. Nosotros sin duda volveremos.

Lo mejor: la compañía y una excelente relación disfrute-precio. Ese curry verde.

Lo peor: raciones algo exiguas, nada sangrante pero bueno, por decir algo.  

Cookies en verema.com

Utilizamos cookies propias y de terceros con finalidades analíticas y para mostrarte publicidad relacionada con tus preferencias a partir de tus hábitos de navegación y tu perfil. Puedes configurar o rechazar las cookies haciendo click en “Configuración de cookies”. También puedes aceptar todas las cookies pulsando el botón “Aceptar”. Para más información puedes visitar nuestra Ver política de cookies.

Aceptar