Tristemente acudimos a Tordera para ver como Can Nassos nos daba con la puerta en las narices. Este cierre tiene el regusto del fin de una época, de una cocina arraigada y tradicional que se pierde ante el esnobismo y el marketing. Solo nos quedará el recuerdo y la busqueda de algún otro lugar, donde la cocina del mercado sea tan real como lo era aquí.
Utilizamos cookies propias y de terceros con finalidades analíticas y para mostrarte publicidad relacionada con tus preferencias a partir de tus hábitos de navegación y tu perfil. Puedes configurar o rechazar las cookies haciendo click en “Personalizar”. También puedes aceptar todas las cookies pulsando el botón “Aceptar”. Para más información puedes visitar nuestra Ver política de cookies.