Restaurante Casa Carola: Bien sin más


De fin de semana en Madrid, ayer el tiempo nos pidió redondear la estancia con un suculento cocido, y después de intentar reservar en varios sitios, acabamos encontrando mesa en Casa Carola, pero en el segundo local con el que cuenta tan afamado establecimiento, ubicado en este caso en la calle Víctor Andrés Belaúnde, 6.

Salón de dimensiones reducidas, sin barra para tomar nada y donde simplemente vas a zamparte el susodicho cocido.

A tenor de lo que nos presentaron, creo que siguen al pié de la letra lo que en el legendario Casa Carola de la c/Padilla hacen: copa de cava de bienvenida, cebolleta con guindillas (éstas últimas deliciosas), una croqueta por persona, y el cocido en cuestión.

La sopa para mí lo mejor ya que estaba realmente deliciosa (repetí dos platos!), la verdura bien, especialmente los garbanzos, y la carne correcta sin más.

De poste mi compañera probó el tiramisú de naranja y yo me decanté por el sorbete de mandarina y zanahoria (recomendable éste último).

Pedimos una botella de Cuna de Reyes Reserva D.O. Rioja, realmente bueno y servido a temperatura adecuada. Se agradeció que nos cambiaran la copa.

Lo que realmente no me gustó es que los camareros aprovecharan para rellenar las botellas sobrantes de los comensales sin ningún tipo de disimulo (la verdad no lo veo de recibo).

Cocido correcto y precio más que asequible, no obstante comparto los comentarios de algún que otro compañero de verema, ya que si has tenido la suerte de zamparte cocidos de la abuela, de comerte tocino y morcillo casero de verdad, o ver como se pasa a cuchillo los repollos de la huerta que luego te jamarás, acabas desmitificando cocidos como éste, ya que la materia prima no puede "maquillarse" en estos platos.

Sea como fuere, valió la pena.

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