Sólo de la fama no se vive

Los domingos es difícil encontrar sítios para comer que cumplan las espectativas, la Cañota hasta el momento era uno de ellos.
Reservamos telefónicamente recalcando claramente que queriamos la parte de abajo a lo que el camarero nos dio su ok, nuestra sorpresa fué cuando llegamos el mismo domingo 15 minutos antes de la hora prevista, el camarero nos preguntó que si teniamos reserva a lo que nosotros respondimos que si, en la parte de abajo, el mirando el percal i el overbooking generado afirmó que nosotros no habíamos reservado en la parte de abajo, estando apuntado claramente en la hoja de reservas con mayúsculas, bueno al final nos tocó comer en el comedor de arriba.
Nuestra segunda sorpresa fué a la hora de pedir la comida, no había ni tortitas de camarón, ni ensaladilla rusa, ni otros dos platos de la carta, como puede ser que a las 14:15 4 platos de carta esten agotados, falta de predicción?
El servicio desastroso, cahótico,me parece horroroso cuando un camarero se dirije a ti con la palabra ¨cariño¨, si són tapas para compartir lo más lógico que te traigan pinzas o que cambien los platos.
Después de lo sucedido pocas ganas de volver se me han quedado ya que mirando la factura se termina pagando 48€ por persona, cifra un poco desproporcionada en relación al servicio/comida.

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