Muy buena la descripción del comentario anterior, al que añado que está algo dificultoso de llegar ya que en la calle está la entrada de la casa que ahora sirve de salida de emergencias y hay que entrar por un pequeño camino lateral sin asfaltar directo al aparcamiento, amplio y soleado; tuve que esperar a pleno sol ya que tardaron en abrir más allá de la hora de reserva (éramos hasta 5 coches en fila).
Hay un comedor exterior en una terraza cubierta pero el día invita a estar con el a.a. que debió de encenderse justo al abrir la puerta ya que empezamos con calor. Estaba con una ocupación media.
Mesas con mantel y servilletas de tela, copa de vino aparente de tamaño pero floja, cubiertos y vajilla poco destacable. El servicio de sala es amable y se ve desbordado con facilidad por un par de mesas familiares grandes. La salida de platos de cocina no fue nada rápida y eso que muchas cosas (entrantes) estarían ya preparadas con antelación; quizás las brasas también se encendieron tarde.
No vi carta de vinos ya que al ir solo, opté por copa de vino que me ofrecieron: Rippa Dorii Roble 2021 tinto de Ribera, sin dar a catar y que cumplió básicamente, aunque era ya casi el final de la botella.
No hay carta de comidas porque sigue funcionando con menú único con los mismos entrantes de toda la vida (da lo mismo la temporada) y un segundo a la brasa bien de carnes o pescados teniendo varias opciones de cada uno.
. ensalada valenciana: se notaba su preparación previa porque estaba algo babosa. Muy buenos y refrescantes unos dados en un melón maduro y dulce.
. mousse de foie: con pan tostado a la brasa; a modo de hummus. Prescindible.
. pan tostado con tomate rallado y allioli: ambos parecen caseros porque el allioli picaba más de lo habitual y lo qeiu se gasta la industria.
. langostinos: 3 piezas cumplidoras, que supongo estaban también preemplatadas.
. fiambres: buena calidad en general del jamón serrano, salchichón, chorizo, lomo y queso curado manchego; mejor el lacón, una fina lámina con sal (algo excesiva) por encima.
. chuleta de Ávila: pedida poco hecha y vino algo menos del punto medio; bien de sabor y tamaño aunque la que me tocó tenía bastante tensos cartílagos intermedios. Unas patatas fritas y unas verduras decorativas en el plato.
. postre: una pequeña porción de tarta tipo tarta de la abuela y un muy buen helado de horchata.
No hubo cafés ni extras. El precio es fijo e incluye una botella de vino por pareja o bien cualquier refresco, cerveza, agua.. No entran los cócteles que tienen como mejor opción.
La dirección del local ha cambiado recientemente pero mantiene la esencia anterior que le llevó a conseguir un solete Repsol ¿?.
chuleta
fiambres
ensalada
langostinos
mousse
pan y salsas
Por lo que cuentas me parece algo caro y desde luego lo del solete,no corresponde mucho a tu explicación, habrán olvidado de visitarles ;-)
Saludos
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