Restaurante Neichel (CERRADO): Un sueño hecho realidad


Me pasé varios años trabajando a 5 minutos de él, y mi mujer y yo llevábamos más de 10 años queriendo visitarlo, pero no encontrabamos nunca el momento idóneo.

Aprovechando que los niños estaban con sus abuelos, nos decidimos a ir a cenar.

Fantástico. La comida, el servicio, el entorno, ... todo. Hasta la distribución del comedor nos pareció muy acertada.

Nos encantaron los platos que pedimos, en especial el tártar de atún. Un detalle las aceitunas maceradas con naranja y cubiertas de azúcar glaseado que nos sirvieron en el bar. Me recordó mucho a un aperitivo que nos preparó un amigo romano.

Nos recomendaron un vino de godello muy bueno. Lamento no recordar el nombre, pero esa noche no estaba para memorizar vinos.

Tomamos el café en el bar, donde se permite fumar. Después de una cena así, fumarse un buen cigarro es el digno colofón. Incluso acertaron con el estomacal que me gusta, y que cuesta bastante encontrar en los restaurantes: Calisay.

No recuerdo exactamente cómo, pero acabamos conversando con el sr. Neichel y su esposa sobre lo humano y lo divino hasta más allá de las 2 de la madrugada.

Lo menos importante fue el importe de la cena. Lo único que lamento es no haber ido antes y no poder repetir con la asiduidad que desearía.

Repito, un sueño hecho realidad.

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