Tras diversos avatares ( estrella incluida) que amablemente nos explicaron, reabre sus puertas este magnífico , peculiar e intrigante restaurante. Se encuentra instalado en el Hotel Caro, un hotel de lujo , elegante y selectivo . El local se sitúa en los bajos, sostenido o delimitado por el resto de muralla más antigua de la ciudad. Resulta enigmático , acogedor, muy interesante..me fascinó ver la lluvia caer en el cristal del techo. Excelente servicio, diligente y eficaz y sobre todo , mención especial al sumiller. Hacía tiempo ( salvando dos días antes a La Salita) que no encontraba un servicio así. Un servicio del vino discreto, elegante, rápido, dejando especio al consejo y a la escucha, interactivo y práctico. Me encantó. Tomamos el menú de 12 pases. Encontré una cocina original y de calidad, con gran potencial aunque sin alcanzar la excelencia. creo que está pendiente de impulso para alcanzar laureles del pasado. La base la tienen , el equipo también y el lugar por supuesto , pero necesita un golpe de riesgo y decisión , ampliando y engrandeciendo lo que ya tienen. Seguro que lo consiguen , vienen mejores tiempos
Me gustó mucho , quizás tenga que desarrollar un poco el menú , epro es otra estrella potencial. El servicio impecable,
El local, que es un elemento siempre difícil de conseguir, ya lo tiene.
Saludos
Utilizamos cookies propias y de terceros con finalidades analíticas y para mostrarte publicidad relacionada con tus preferencias a partir de tus hábitos de navegación y tu perfil. Puedes configurar o rechazar las cookies haciendo click en “Personalizar”. También puedes aceptar todas las cookies pulsando el botón “Aceptar”. Para más información puedes visitar nuestra Ver política de cookies.