Restaurante Shis

Datos de Shis
Precio Medio:
63 €
Valoración Media:
7.8 10
Servicio del vino:
7.8 10
Comida:
7.0 10
Entorno:
9.3 10
Calidad-precio:
7.0 10
Fotos:
0
 
País: Portugal
Localidad: Porto
Dirección: Praia do Ourigo Esplanada do Castelo - Foz do Douro
Código postal: 04150
Tipo de cocina: Japonesa
Vino por copas: Añadir vino por copa
Precio desde 55,00 € (precio más bajo introducido por un usuario)

Teléfono


2 Opiniones de Shis

En nuestro deambular gastronómico por Oporto dejamos para el tercer día la mejor opción sin duda. Aunque en la ficha rece que se trata de un restaurante japonés, yo lo calificaría sí de japo, pero también internacional (de hecho te presentan dos cartas cuando te acomodas) más una muy extensa y completa de vinos, donde hay precios para concurrir con el boleto de la primitiva recién cobrado. Nosotros llegamos a esta hora que los portugueses se gastan para cenar -18,30- (si Asterix decía eso de ¡están locos estos romanos! de nuestros vecinos hay que decir que se gastan horarios raros, raros, no sólo para los restaurantes sino para abrir y cerrar iglesias, por ejemplo) con el sol del ocaso todavía muy alto, aunque menos mal que como todavía no ers presa del jet lag, entre que para uno son las 19,30 y hasta las 20,15 no te sirven, puede pasar. Pero cenar con sol del polo norte de medianoche, es una sensación extraña Del entorno de Shis lo que se diga es poco. No creo que tenga parangón con muchos sitios EN EL MUNDO. Tienes la sensación que las rompientes aguas del Atlántico te van a mojar e imagino que en días de marejada la experiencia ha de ser apoteósica o deslumbrante. La mise en scène no le anda a la zaga. Y el restaurante no pasa de ser un barracón correctamente decorado, y elevado sobre unas columnas insertadas en la mismísima playa, para que la atalaya marina sea única. Tengo además que señalar que la hora tan peculiar era porque a las 21,00 teníamos que desalojar porque estaba todo completo, lo que dice mucho del éxito del local. La amabilidad y profesionalidad del personal nos permitió finalizar la cena como príncipes, en la zona de fumadores, con magníficos 20º de brisa, un buen puro y sendas copas de Oporto Taylor's de 10 años adicionada de otra Churchill, más a mi gusto por ser menos dulce (20 € las tres copas). La comida empieza con un aperitivo no muy generoso pero por el que pagas ya 2,50 €. De entrantes, seis ostras (del Algarve) -correctas- servidas con limón únicamente (en el Hotel Intercontinental las tomé con una salsa agridulce que no maridaba nada mal) (12 €) una viera a la plancha (13 €) de gran nivel y una tempura Moriawase (mixta, de gambas y verduras) manifiestamente mejorable para el nivel del restaurante, ya que estaba muy aceitosa y el rebozado no esaba ligado (13,00 €). Mi acompañante pidió unas "gambas grelhadas" que en realidad eran dos grandes carabineros a la plancha, con un arroz tipo basmati, que me dijo estaban bien (13,00) y yo me decanté por el llamado Mini Shis Style que no es otra cosa que un variado de sushi y sashimi donde se combinaba lo excepcional con lo normal, pero en conjunto, al ser opción de recomendación, estaba bien aconsejada. Precio 25,00 €. Capítulo bebida, con una carta muy amplia, pero sin criterio para calificarla por mi parte, me decanté por media botella de "espumante" que es lo más parecido al champagne en la forma, pero nada que ver en el fondo. Vino además bastante caliente, e incluso requerimos más hielo ya que en el gollete la temperatura era propia de la hora en la que nos encontrábamos. Muy bien servido por los distintos camareros o camareras que nos atendían más que correctamente. Tomamos también un martini rojo (6,00 €) y una cerveza Super Bock Twin (3,30 €) magnífica de temperatura ya que insistí en lo de "muy fría", por favor. De postres Sorbete de mandarina (3,50 €) muy bueno y helado de Frambuesa (3,00 €) del que no tengo referencias. En el capítulo del café, de nuevo la camomila a precio de whisky (3,50) y el café (muy bueno) a menos de la mitad (1,7). Para mí la razón es un arcano, por mucho que Portugal sea un país productor de café en sus antiguas colonias. Ya he explicado capítulo "oportos" y lo que puedo decir es que si vuelvo a Oporto, volveré a Shis, ya que uan vez al año, que te crujan un porquito, no hace daño.

No han escatimado gastos a la hora de montar ese restaurante. Situado a pié de la playa con la sensación de que de un momento a otro el mar va a golpear las cristaleras de su salón, presenta un entorno ideal para mantener una romántica velada o compartir un buen momento con amigos. En este caso, fuimos 4 a cenar allí.

Tienes la posibilidad de hacerlo en su terraza en un espacio tipo chill-out, pero el mes de enero no es el más adecuado para ello. Cálida recepción y previo aperitivo en su barra mientras esperábamos a que nos prepararan la mesa con vistas a la playa.

Cocina internacional con algún guiño a la comida japonesa. Para compartir pedimos un variado de makis y sashimis, una ensalada y unas vieiras con una preparación que no recuerdo, y finalmente cada uno se decantó por segundos diferentes: unas bacalao con muselina y acompañado de grelos, otro rodaballo acompañado con unas alcachofas, y en mi caso un tournedó con foie y trufas, realmente bueno.

Buena presentación, cocina evolucionada y trabajada, buena materia prima y más que correcta carta de vinos.

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