Restaurante recién abierto en Junio 2011, localizado en una torre de estilo modernista en el corazón de Bellaterra.
Se trata de un restaurante familiar. Familiar porque es un proyecto de familia en el que tres hermanos se reparten la cocina, sala y servicio del vino.
Cena para tres en jueves noche, mesas de interior y jardín. En esta ocasión cenamos fuera.
Cenamos un pica pica y segundos:
Calamares tempura
Micuit de foie
Raviolis de langostinos
Coca de vidre con tomate
Steak tartare
Merluza al horno (2)
Para acompañar, un Valdesil 2010 y un Acústic 2009 y agua. Copas Schott. Cafés y un par de GT.
Muchas cosas a destacar de este local, todas positivas. Primero el inmueble y su entorno. Decorado en estilo moderno y minimalista. El jardín es maravilloso, muy agradable, rodeado de arboles y con suave música de fondo. La carta es breve, lo que se agradece. La carta de vinos es breve pero variada, con precios muy ajustados (valdesil 15€, Acustic 16€, y así las casi 40 referencias de la carta). También hay carta de GT. El servicio, numeroso y atento. Varias veces se acercaron a preguntarnos por la comida.
En definitiva, un lugar nuevo, fresco (sobretodo por las fechas) y muy recomendable. Volvemos seguro.