El de este local, situado junto a la zona de marcha del Cedro y regentado por un simpático matrimonio alemán. Aunque nunca he sido muy propenso a la cocina alemana (tal vez por flojas experiencias en franquiciados), disfruto con unas buenas salchichas o el codillo. En carta, además de diversos entrantes, disponen de varias clases de salchichas. Yo comí en una visita una de cordero (creo recordar) con su correspondiente chucrut y patatas fritas. En otra visita, pedimos codillo al horno (lo hacen fines de semana y conviene reservarlo con alrededor de hora y media de antelación) también con patatas fritas y chucrut. Comida sencilla, pero plena de sabor. De beber, pues una cerveza alemana de trigo de tirador, también muy agradable. En definitiva, un local que gustará a los amantes de la cocina alemana.