Sin estar en desacuerdo para nada en la esencia de lo que comenta, creo que un restaurante no debe ser personalizado en una sola persona, sino en un equipo. Evidentemente el toque personal es importante, pero la comida y el servicio debe ser el mismo independientemente de quien esté, ya que es imposible que una sola persona pueda estar a todos los servicios (turnos, días de descanso, bajas, vacaciones, asuntos personales...).
Personalizar todo el encanto de un restaurante en el encanto personal de la persona que nos atiende conlleva a desilusiones el día que esta persona no está o no nos puede atender.