Restaurante Tickets: La herencia del Bulli


Teníamos muchas ganas de probar Tickets desde hacía tiempo pero lo complicado de reservar nunca nos había dado oportunidad. Gracias a una reserva de un familiar que no podía asistir, pudimos visitarlo este pasado sábado al mediodía. El local ya está descrito en anteriores comentarios, sin duda no se parece en nada a la puesta en escena de otros estrellados. Nos acomodaron en la barra, mucho más cómoda de lo que imaginaba, justo delante de la cocina. Nos presentaron la posibilidad de elegir a la carta o consumir un menú sorpresa de aproximadamente 20 pases, elegimos este último con algún comentario acerca de nuestros no-gustos. César, el sumiller muy simpático y amable se acercó para interesarse por nuestras preferencias sobre el vino, aconsejándonos una botella de blanco y alguna copa suelta de tinto para los últimos pases de carne. Elegimos un Sant Bru blanco de Montsant para empezar el menú, que terminaríamos con sendas copas de tinto Numanthia de la DO Toro. A diferencia de lo que anteriores foreros comentaban, nos sirvieron el vino en buenas copas Riedel, al igual que al resto de comensales de las otras mesas, parece que han aparcado ya la idea de servir el viño en vasos. El menú se compuso de los siguientes platos:

- Olivas Gordal. La ya clásica esferificación bulliniana de oliva líquida. Buen comienzo.
- Churros de grosella seca con mayonesa de coliflor y wasabi. Curiosos.
- Perla de sésamo garrapiñado. Muy buena y divertida presentación.
- Manzana impregnada en pacharán. Rica y refrescante.
- Pizza con stracciatella de búffala. Espectacular.
- Ostra con ponzu. Buena buena buenísma.
- Gofre de albahaca con scamorzza y piñones. Etéreo, sabroso, una pasada.
- Alcachofas con apionabo y trufa. Buenas, aunque no tan sabrosas como el esto de platos a pesar de las abundants lascas de trufa.
- Mar i Muntanya de judías con salchichas y sepionas. Un pláto clásico en su concepción y espectacular en su resultado, sabor a raudales.
- Airbags de manchego con sus coca con tomate. Para comerse 25.
- Almejas con jugo de pato y sésamo. Sensacionales.
- Mejillones con espuma de no recuerdo qué. Chiquitines, casi como tellinas, muy buenos.
- Fideos con trufa. Buenos.
- Canapé de anguila con zumo de manzana. No nos acabó de convencer, no le encuentro el punto a este pescado.
- Pulpo crujiente con consomé de pepino. Excelente.
- Chapata de cochinillo. De nuevo, sensacional.
- Ternera de Burgos con pimientos y airbags de patata. Se acercó un carrito con plancha en el que terminaron de asar y filetearon un trozo de carne de 250gr. , creo que la mejor que he comido nunca. Pura mantequilla en boca, servida con sal gruesa por encima, gustosísima. Eso sí, cobrada a precio de platino, pero vale la pena.

Tras todos estos pases, Mammadou nuestro camarero nos preguntó como íbamos de hambre, a lo que le comentamos que ya bastante llenos, así que ante su intención de servirnos 4 postres le dijimos que con sólo dos ya íbamos más que servidos. Estos fueron:

- Helado de limón, coco y sopa de albahaca. Refescante, desengrasante y muy rico.
- Berlinas de vainilla. Un inmejorable cierre dulce.

Terminanos en la terraza con dos buenos cafés.

Ha sido toda una experiencia, tenía buenas expectativas sobre Tickets pero se vieron ampliamente superadas. El servicio en general joven, dinámico, comunicativo y muy eficiente. El trajín y la coordinación en cocina también es un espectáculo digno de ver. La cuenta para dos fue de 225€, pagados muy a gusto, salimos con ganas de repetir.

  1. #1

    Joan Thomas

    Enhorabuena por esa fiesta gastronómica. Hace mucho tiempo que intento hacer una reserva cuando tengo previsto viajar a Barcelona, pero hasta el momento nunca lo he logrado.
    Saludos

  2. #2

    Abreunvinito

    Buen festival.
    Saludos

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