Después de la no tan grata experiencia de la noche anterior hemos decidido apostar a lo seguro y nos hemos acercado a este precioso restaurante sito a las afueras del pueblo y con un muy fácil acceso desde la salida de la autopista.
Es un palacete elegante, con capilla propia donde puedes celebrar una boda sin necesidad de desplazamientos. Eso si, el cura y los padrinos los tienes que poner tú. :-)
Tiene varios comedores y terraza y además ahora acaban de inaugurar una terraza acristalada que es un maravilloso entorno para esas cenas de noches agradables.
Correcta separación entre mesas, por cierto de buen tamaño, con buena mantelería, vajilla elegante y copas de vino schott.
Como bien dice el anterior comentario la carta es amplia y juegan con la comida tradicional con toques innovadores.
Aperitivo de la casa excelente y empezamos con Gratén de cigalas con queso de idiazabal y uvas moscatel emplatado individualmente, plato muy conseguido, el queso con el sabor exacto, sin anular a las dos estupendas colas con una carne jugosa y exquisita, la uva daba un toque curioso sin destacar.
Ella ha pedido un Centro de rodaballo braseado más que generosa ración de un pez que a tamaño natural debía dar casi miedo.
Punto muy bueno de cocción, la piel crujiente, punto ideal de sal.
Yo, después de la conversación que hemos tenido tomando un txakolí con un viejo conocido y al verlo en carta, me he decidido por los Tacos de rabo de buey deshuesado en su jugo cuatro tacos de muy buen tamaño, con un jugo sabroso. Tierna la carne, se ha dejado comer estupendamente. Me alegro de haberlo elegido.
Queríamos probar alguno de sus postres y hemos compartido una Tostada caliente con crema condensada no apta para diabéticos pero dulzona, lograda conjunción de sabores sin llegar a empalagar y de nuevo una ración que para uno sólo sería quizás incluso demasiado.
Dos unidades de pan por cabeza, uno más normalito y el otro más de cereales que estaba crujiente y de rechupete.
Para beber y después de preguntar al propietario, nos hemos animado a probar un Riesling Waltraud la nariz engaña un montón, yo soy de vinos afrutados y el primer contacto ha sido un tanto "preocupante", pero después de aireado ha cambiado bastante la cosa y además una vez metido en boca la cosa ha ido a mejor, a mucho mejor. Sabroso, afrutado, con correcta acidez y un postgusto ligeramente dulce y largo. Nos ha gustao mucho la verdad. Correcto servicio, cubitera para mantener pues ha salido a estupenda temperatura.
Rico cafecito y una botella de PX duquesa que hemos tenido en la mesa acompañados de Fede y MªCarmen, los "jefes" que han compartido con nosotros una agradable sobremesa.
Pues lo enunciado, después de la bofetada de anoche esto ha sido una agradable caricia.
Tostada
Radaballo
Gratén de cigalas
Mira que primero he mirado las fotos! Casi siempre empiezo por ahí! Y he dicho, uy ese postre qué pinta de CÓMEME! Y al leer Tostada Caliente con Crema Condensada... uuuhhhmmm, casi le doy un lametón al iPad! Jajajajaaaaaaaa!!!
Por cierto, te lo juro por Snoopy!!
Utilizamos cookies propias y de terceros con finalidades analíticas y para mostrarte publicidad relacionada con tus preferencias a partir de tus hábitos de navegación y tu perfil. Puedes configurar o rechazar las cookies haciendo click en “Personalizar”. También puedes aceptar todas las cookies pulsando el botón “Aceptar”. Para más información puedes visitar nuestra Ver política de cookies.