La verdad es que con tanta variedad de restaurantes para escoger, al final nos decantamos por el Casa Juan, que parecía algo más ambientado. Langostinos normalitos, gambas a la plancha vulgares, y una cigala a la plancha reseca, eso es lo que nos pusieron.
Eso sí, las vistas a Doñana, etc, muy bonito, pero no es un sitio al que volvería particularmente.
Nos pusieron un vino blanco muy pasado, casi avinagrado, indigno de un sitio así, lo devolvimos, y a partir de ahí mi mujer se echó al Barbadillo (vino triste e insulso) y yo a la Manzanilla San León, que fue lo mejor de la jornada.
Utilizamos cookies propias y de terceros con finalidades analíticas y para mostrarte publicidad relacionada con tus preferencias a partir de tus hábitos de navegación y tu perfil. Puedes configurar o rechazar las cookies haciendo click en “Personalizar”. También puedes aceptar todas las cookies pulsando el botón “Aceptar”. Para más información puedes visitar nuestra Ver política de cookies.