Mala experiencia en el restaurante Lliri de Mar, en Almenara
El hijo de la dueña de este restaurante, Lliri de Mar, actuó de manera lamentable en nuestra visita al restaurante. Se ganó nuestra confianza y después de preguntarnos si queríamos tomar algo antes de cenar, le pedimos dos cañas y nos ofrece una cerveza por la que nos cobró 15 euros, sin advertirnos de sus características ni de su precio especial. Además de ser muy cara la cena, nos cobran un precio desproporcionado por una cerveza a través del engaño