Local muy atractivo en cuanto a imagen y presentación del producto, expuesto como en una pescaderia antigua. El local es pequeño, pero como estamos fuera de temporada se está bien sin demasiada gente ni agobios.
Comida para dos: ostras (2 piezas pequeñas pero buenísimas), 280 gr. de Berberechos (también excelentes), 240 gr. tallarinas (algo de tierra), 260 gr. de navajas (buen producto pero demasido tiempo de plancha), 290 gr. de Cigalas (pequeñas, buen punto y sabor); menos las ostras, todo hecho a la plancha. Además pedimos Anchoas (bien, sin entusiasmar) y 1/2 ración de pulpo a la gallega con patata confitada (esto si estaba fabuloso, tanto el pulpo como las patata tenían el punto justo y un sabor excelente). De postre un tiramisú casero también buenísimo. El pan de coca, también estaba soberbio.
Cobran el pescado y el marisco al peso, los precios están al triple de la Boquería.
La "seción" japonesa no tenía tampoco mala pinta.
La carta de vinos realmente es muy corta y yo diría que debería mejorarse la selección, por suerte tenían el Moustillan de Gramona y ya no dudamos en la elección. El servicio se limita al descorche.
El servicio muy amable, pero con dos puntos a mejorar:
1.- No se puede servir un aperitivo sin indicar lo que es (sopa de miso en nuestro caso).
2.- Cuando estas tratando con un producto de buena calidad no puedes elaborar una "bandeja de mariscada de chiringuito de guiris" y traerlo todo a la vez. Eso te obliga a comer muy deprisa o asumir que algo se va a enfriar. Una pena.
En definitiva: una elección recomendable si se está por la zona
Utilizamos cookies propias y de terceros con finalidades analíticas y para mostrarte publicidad relacionada con tus preferencias a partir de tus hábitos de navegación y tu perfil. Puedes configurar o rechazar las cookies haciendo click en “Personalizar”. También puedes aceptar todas las cookies pulsando el botón “Aceptar”. Para más información puedes visitar nuestra Ver política de cookies.