Situado junto lo que será el futuro Hotel Palacio Marqués de Caro se encuentra ARC, la nueva propuesta de Ricard Camarena tras su éxito en Gandía. El restaurante decorado con exquisito gusto consigue integrar el neoclasicismo con la vanguardia perfectamente. Separación de mesas, mantelería, vajilla, cubertería y cristalería acorde a un restaurante de altísimo nivel.
Carta de vinos amplísima con un gran número de referencias extranjeras, por poner algún pero algo coja en vinos blancos españoles. Servicio de vino perfecto, con su correspondiente envinado.
Servicio de sala muy joven y con ganas de hacer las cosas bien, varios errores sin importancia, pero en general muy correcto.
Visitamos la impresionante cocina de ARC, decorada como el resto del restaurante, dónde ya se percibe que la velada va a prometer.
Escogimos el menú Ricard Camarena de 69 euros compuesto por 6 entrantes, 1 pescado, 1 carne y 2 postres. Se echa en falta algún snack al principio mientras decides el menú y los vinos.
El menú fue el siguiente:
BONITO MARINADO CON ESPUMA DE PIMIENTOS VERDES – Comenzamos con un muy buen aperitivo donde se percibe perfectamente el sabor del bonito, marinado en su justa medida, con una ligera espuma de pimientos.
BOQUERONES EN VINAGRE CON PIL PIL DE PEPINO ARBEQUINA – Uno de los platos de la noche y uno, que en sus varias versiones, nunca fallará en los menús de ARC mientras haya posibilidad de encontrar buen producto. Unos boquerones que parecían caballas, salados y marinados en vinagre lo justo para que pierdan la frescura y textura del boquerón.
MENESTRA FRIA DE VERDURAS Y MOLUSCOS CON JUGO YODADO DE GUISANTES – Una versión muy fresca de la menestra de verduras, acompañada de moluscos y algo de atún rojo con una sopita de guisantes. Otro plato al más puro estilo Ricard, fresco, ligero y con sabores 100% identificables.
PESCADILLA EN SALAZON CON CALDO AMONTILLADO DE PEREJIL – Un plato sorprendente por lo minimalista que es. Creo que el plato más simple que he probado en un restaurante de esta características. Un trozo de pescadilla junto con su cococha acompañada de una infusión de perejil, nada más. Cuando llegó este plato pensé... “esto no me va a convencer”, pero a medida que lo iba comiendo veía claramente que no le hacía falta nada más para ser sublime, ahora bien, sólo apto para los amantes del pescado.
SEPIONET, PAPADA Y AJOS TIERNOS – Excelente plato lleno de sabores nítidos una vez más, mar, montaña y huerta perfectamente conjuntados.
ARROZ DE CARACOLES SIN CARACOLES – Este plato lo pedí expresamente ya que se lo vi hacer en un congreso de Ricard y me quedé con ganas de tomarme un plato entero. Tengo que decir que soy amante de los arroces al dente, y siempre que preparo arroces los hago así. Pero este me pareció excesivamente duro, le faltó algo de reposo al salir de la cocina. Después de dejarlo dos minutos sobre el plato comencé a poder disfrutar.
LUBINA DE PLAYA, COGOLLO A LA PLANCHA Y AGUA DE ENSALADA VALENCIANA – Otro magnífico plato con un gran producto. De acompañamiento una versión de la ensalada valenciana, con un jugo que recordaba a la ensalada cuando te la tomabas de un día para otro que se habían potenciado los sabores gracias al agua que soltaban las verduras y se mezclaban con el aceite y vinagre. Me hubiera gustado algo más de densidad en el jugo para poder comerlo con cuchara, ya que costaba.
PRESA IBERICA EN ADOBO CON BERENJENA FRITA Y ASADA – El plato que menos me gustó, además de demasiado común el acompañamiento, el trozo de presa que me tocó estaba excesivamente duro a pesar que el punto de cocción parecía perfecto.
CEREZA, YOGUR Y EUCALIPTO – Un postre perfecto para pasar al dulce, con toque refrescantes y con un interesante juego de texturas.
CAFE CON LECHE QUEMADA, MANTEQUILLA Y MACADAMIA – Muy buen postre con buenos sabores que casan perfectamente, mantequilla, leche quemada, café, caramelo... casi recordaba a un desayuno.
BIZCOCHO DE CHOCOLATE XL, PIÑA Y SESAMO – Un bizcocho de chocolate hecho a base de chocolate y nada más, muy etéreo, casi desaparecía en la boca.
Acabamos con unos decepcionantes petit fours que no estuvieron a la altura del resto del menú. Interesante carta de infusiones.
Sin duda, un restaurante que lo tiene todo para triunfar y llegar a ser uno de los grandes no sólo de Valencia, sino también de España. Si en las primeras semanas de vida ya apunta a lo más alto, en poco tiempo seguro que dará mucho que hablar.
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