Restaurante con un poco de todo. Me soprende su web donde dice que tienen 20 de experiencia, cuando me confirmaron que estaba abierto desde la Navidad del 2.008. Esta compuesto de tres ambitos diferentes, la entrada con una barra amplia y mesas altas para tapeo, una segunda que son una mesas de madera para tapear y una tercera al fondo que resulta ser un comedor bien espacioso. Decoración moderna, un tanto deslabazada, con una mala iluminación (por exceso) para mi gusto. Vajilla, coperio y "menaje" mas que correcto. Atención de los camareros excelente.
Estuvimos ubicados en las mesas para tapear. Es una zona para fumadores.
La comida ? De todo. Como en todas hay cosas que salen mejor que otras.
Buenas la torilla rota con patatas (ellos la llaman tortilla Miguelitos), el montadito de Steak tartar, las croquetas y el pan con tomate.
Regulares la patatas bravas y los postres (Flan y tarta de queso)
Y no me gusto el crujiente de pies de cerdo con marisco.
Bebimos cerveza y una copa de verdejo corrientito.
Tienen la cocina abierta todo el día.