Restaurante Espai Visor en Valencia
Restaurante Espai Visor
País:
España
Provincia:
Localidad:
Dirección:
Cód. Postal:
Tipo de cocina:
Añadir vino por copa
Precio desde:
25,00 €
(precio más bajo introducido por un usuario)
Cierra:
domingo y lunes
Nota de cata PRECIO MEDIO:
28 €
Nota de cata VALORACIÓN MEDIA:
4.5
Servicio del vino SERVICIO DEL VINO
5.0
Comida COMIDA
5.0
Precio medio entorno ENTORNO
4.8
RCP CALIDAD-PRECIO
4.3
Opiniones de Espai Visor
OPINIONES
4

He estado dos veces en este restaurante, la primera me encantó y la segunda me pareció bastante flojo. El local es acogedor pero bastante pequeño, lo que hace que las mesas estén pegadísimas unas otras (a eso le añadimos el típico cliente que estando el restaurante vacío se te sienta al lado...). Selección de vinos escasa. Con respecto a la comida lo mejor es el arroz con gambas y alcachofas de los sábados, el foie con caramelo no me acabó de gustar y las croquetas de pollo era correctas. La vez anterior tomamos algo que tenían en la carta que contenía morcilla y es de los mejores entrantes, también el plato de quesos es correcto. El helado de mojito está bueno. El camarero que nos atendío la 1era vez es más amable que la chica, aún así ella es educada. Relación calidad precio: normal, para volver? sí pero dentro de un tiempo.

3 entrantes (foie, quesos y croquetas), 2 arroces, 1 botella de vino y 2 postres: 68€

El sábado intentamos cenar siete amigos en este local. La terraza parecía agradable. Después de cuatro viajes (media hora de espera) sin haber podido pedir ni la bebida, al ir a pedir decidimos que queremos cuatro menús y cinco platos sueltos. La camarera nos dice que no se puede pedir menos menús que personas seamos o nos cobrarán el precio suelto de los platos . Le objetamos que eso no lo pone en la carta (un folio sin más, con precios sin IVA) y que bueno, que traiga lo que le hemos pedido, pero que deberian avisarlo antes de pedir. La camarera (ineficaz pero educada, al menos) dice que ella no tiene la culpa, que no está su jefe y hace venir a un pretendido cocinero que se presenta con la frase "vosotros sois los del menú..." y "no me preocupa que no volváis" todo ello en un tono muy agresivo y despectivo. Naturalmente, pedimos la cuenta de lo que habíamos tomado hasta ese momento (3 cervezas, una cola y cuatro aguas) y nos marchamos. No salen a cobrar a la calle. Impresentable. No se me ocurrirá volver por allí. Los comentarios de las mesas vecinas eran de incredulidady asombro.

Cenamos 4 personas en la terraza. Muy agradable. Trato atento de la chica que nos atendió y con ganas de agradar. El local es como se describe en el comentario anterior. Es acogedor. Sin embargo la comida me pareción floja. Éramos pocas mesas, por lo que no era un problema de saturación. Tomamos varios platos al centro: cuscus, salmorejo, raviolis... me dejaron indiferente todos. Copas de vino dignas. La carta de vinos no me gustó, con muy pocas referencias y mal seleccionadas, desde mi punto de vista, dado el tipo de cocina que elaboran. Mejorable fácilmente.

Precio 98 euros 4 personas con vino, cafés y chupitos (no tomamos postres). No me pareció que tuviera buena relación calidad-precio.

Creo que aún tienen que mejorar.

Me sorprendio mucho este sitio que me descubrieron recientemente unos amigos. El local es pequeño, planta baja y primer piso. Abajo, un restaurane pequeño (unas 25 personas máximo) que comparte espacio con una hemeroteca. En la planta de arriba, una sala de exposición. El restaurante vegetariano, una cena ligera y muy bien presentada. Un sola persona en sala pero servicio rápido y amable, la chica esta en todo. Varias ensaladas muy bien aderezadas y con mucha variedad de sabores y texturas, un rollo de calabacin con queso fresco, huevo escalfado con verduritas. Todos lo entrantes muy sabrosos. De segundo pedimos todo la hamburguesa por supuesto vegetal a la que no le faltaba de nada. Buena textura en la "carne", buena presentación y acompañada por un ketchup que no es ketchup y una singular "mostaza" de higos. Bodega corta pero con referencias correctas (tomamos un Rafael Cambra). Postres caseros, deliciosa tarta de chocolate. Todo con mucho detalle, un ambiente agradable y la sensación de estar bien atendidos a pesar de que el local estaba lleno.

Cookies en verema.com

Utilizamos cookies propias y de terceros con finalidades analíticas y para mostrarte publicidad relacionada con tus preferencias a partir de tus hábitos de navegación y tu perfil. Puedes configurar o rechazar las cookies haciendo click en “Configuración de cookies”. También puedes aceptar todas las cookies pulsando el botón “Aceptar”. Para más información puedes visitar nuestra Ver política de cookies.

Aceptar