Restaurante Patanegra en Valencia

Restaurante Patanegra

Datos de Patanegra
Precio Medio:
23 €
Valoración Media:
5.9 10
Servicio del vino:
4.3 10
Comida:
7.0 10
Entorno:
6.3 10
Calidad-precio:
6.8 10
Fotos:
 
País: España
Provincia: Valencia
Localidad: Valencia
Zona: Benimaclet
Dirección: Barón de San Petrillo, 3
Código postal: 46020
Tipo de cocina: Añadir tipo de cocina
Vino por copas: Añadir vino por copa
Precio desde 20,00 € (precio más bajo introducido por un usuario)

Teléfono


8 Opiniones de Patanegra

Aunque su ubicación no resulte atractiva, es una buena opción para sentir en el paladar algunos platos creativos bien aliñados, condimentados y presentados, sin perder de vista un precio moderado. El chef es una persona joven, inquieta y eficiente.

Decoración ecléctica de agradable resultado.

Escogidos vinos valencianos y una cerveza artesanal. Bien.

Volveré, aunque parte del servicio parece un castigo divino.

Local muy acogedor con una cuidada decoración. Esto es lo único que destacaría tras ir una noche a cenar.
La calidad de los platos es buena pero sólo eso y las cantidades mínimas que no se relacionan con los precios.
En mi opinión mala opción para ir a cenar pero tal vez sitio a considerar para tomar un café.

El local es bastante agradable como opción para salir de un modo informal. Sobretodo destacaría el menú del día, ya que está bastante bien.

Lo único que no me gusta nada es el trato que el responsable de sala tiene con los clientes, en ocasiones bastante desagradable.

Acudimos un lunes festivo (lunes de pascua)

Por ser el día que era no tenían todos los productos, pero no nos faltó de nada.

Pedimos una ensalada de espinacas, revuelto de setas, una fondue de vino blanco, un revuelto de cabrales y un brownie de chocolate.

Para beber: Agua y un vino joven de Utiel-Requena (Mariluna).

Es la segunda vez que acudimos al restaurante, el trato y la atención excelente, los platos salían en su punto de todo.

Por ponerle un pero diré que la fondue sobre una cazuelita de barro no es una buena idea, ya que el queso se solidifica enseguida, una lástima.

No tardaremos tanto en volver.

Cena de cinco amigos, aunque la reserva era sólo para cuatro. No pusieron ninguna pega, al contrario, intentaron que estuviéramos cómodos.
Como acudimos para probar los calçots, me encargué de insistir en que nos reservaran un buen puñado, jeje.
Del local y su ambiente, poco que añadir. Es muy acogedor pero tiene un pero; las mesas están demasiado juntas y la intimidad es inexistente.
Unas cervezas para empezar.
Como entrantes pedimos un queso de cabra rebozado y acompañado por una mermelada. Bien.
Pedimos una sartén de revuelto de morcilla, setas y piñones que está muy muy buena.
El tercer entrante es secreto ibérico para compartir. Me gusta cómo lo preparan en este restaurante, aunque la ración es escasa.
Como plato fuerte, tres amigos nos decantamos por los calçots y los dos restantes por un entrecotte de buey, que piden poco hecho y trinchado.
Los calçots están bien asados y vienen con una salsa romescu que acabamos con fruición.
La carne del entrecotte es excelente, mantecosa y con buena grasa infiltrada. Me sorprende gratamente.
Para acompañar el vino que nos queda pedimos una sartén de revuelto de espárragos. Me quedo con la de morcilla.
De bebercio, tras la cerveza, pedimos un Trilogía pero nos aconsejan un Bilogía. Bueno... como no me gusta discutir le digo que adelante y nos lo atrae. Al final caen tres botellas.
No pedimos postre porque llegamos justitos al final de la cena.
Si mejoraran el asunto del exceso de mesas sería un restaurante interesante.

Después de mucho intentarlo (siempre está a tope y hay que reservar con antelación) conseguimos cenar en este restaurante de Benimaclet. Resultó un acierto. La decoración, el ambiente y la atención del dueño es excelente. Además tiene un patio interior muy agradable para las noches de verano. La calidad de la comida es más que aceptable y la relación calidad-precio, buena. La única pega es que las tapas son pequeñas y hay que pedir bastantes para no quedarte con hambre. Y, eso sí, dejar hueco para e postre: el helado de violeta es espectacular.

Pata Negra es un sitio para comer bien a un precio muy asequible, todo al cnetro siempre que he ido, recomiendo las brochetas de atún con viera (exquisitas). Cabe resaltar la atención de Antonio, uno de los propietarios, muy atento, si le dejas a él suele sacarte auténticas joyitas de la cocina. Buen ambiente, terraza increible para el verano. La decoración, desde mi opinión, muy acertada

Restaurante para gente joven ,carta variada ,pates de berengena ,de pimiento ,de garbanzos carnes patatas bravas muchos platos para compartir .los fies de semana siempre lleno

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