Años después

Visita al local muchos años después de estar en el pueblo y vivir en la colonia llamada del pantano (más bien embalse de riego), de tal forma que es ahora la hija quiene lo lleva y atiende en sala, aunque sigue estando por allí Ramón. No hay cambios en lo descrito y que se resumen en local al borde de la carretera, con las brasas como punto fuerte de su cocina.

Mesas y sillas de madera espaciosas y amplias, sin mantel en amplio.comedor. Seis para el esmorzar y, a pesar de venir de fuera, somos de los primeros en sentarnos a la mesa tras ver las brasas aún con más fuego que brasa. Mientras preparan la comanda, nos traen el consabido vino tinto en jarra de barro con gaseosa y aguas sin gas. 

El gasto consistió en unas correctas aceitunas y un cuenco con mezcladillo (un poco de todo, frutos secos); estuvo bien que pusieran un par de raciones ya que éramos 6 comensales. El pan sin nada especial, a base de barra troceada; un buen alioli presentado en mortero y del que repetimos porque la primera ronda casi lo acabamos antes de que viniera la comanda.

Lo nuclear:

. un par de tostadas con jamón y tomate x 3: muy buen pan (aquí sí) de rebanada de hogaza y pasado por la brasa con tomate rallado y un poco de aceite de oliva. Hubo quien le añadió una tortilla a la francesa. Referido todo como notable alto.

. chuletas a la brasa y huevos fritos x 3: son el emblema de la casa y consistió en 3 chuletas de tamaño medio, bien braseadas pero con más grasa de lo deseable. Los huevos no eran fritos sino pasados por la plancha, y en micros, demasiado tiempo por lo que quedaron semiduros y poco aprovechables para mojar pan.

Rematamos con correctos cremaets y carajillo de Baileys. Luego nos fuimos a por souvenirs: uva moscatel de la zona (de las mejores de la provincia) aunque este año parece que la cosecha, que ahora empieza, va a ser escasa; además un par de carnicerías que aquí destacan para cargar reservas para casa y dejamos para otra ocasión el aceite pues ahora estamos en final de temporada y mejor esperar a la nueva cosecha.

El amplio local se fue llenando y llamaba la atención que aún se cumple aquello del origen del esmorzar que te traes de casa el bocadillo en papel de plata y en el restaurante te ponen el gasto (resto de complementos), ya que muchos clientes son trabajadores (antes solo del campo, ahora de todo tipo) que paran una hora para recargar energías con un mínimo coste económico. No se el precio porque fui invitado, aunque se puede ver la carta de los almuerzos, digamos, más corrientes.

  • chuletas

    chuletas

  • gasto

    gasto

  • cremaet

    cremaet

  • interior

    interior

  • carta

    carta

  • exterior

    exterior

  1. #1

    Joan Thomas

    Un almuerzo algo diferente pero al menos con su gasto y su cremaet...
    Saludos

  2. #2

    Abreunvinito

    en respuesta a Joan Thomas
    Ver mensaje de Joan Thomas

    Pasé muchos veranos en el pueblo en la juventud y ahí conocí a mi mujer; varios matrimonios salieron de esa pandilla entre ellos los que vanos juntos a comer "arrocito".
    Saludos

  3. #3

    Joan Thomas

    en respuesta a Abreunvinito
    Ver mensaje de Abreunvinito

    Es pues de visita obligatoria ;-)
    Saludos

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