No me vale la escusa, que por ser verano, este restaurante que forra sus paredes, con distinciones, cursos y etc, trate a sus clientes como ganado y además abuse en el precio.
Reserva 22,30, nos sentamos sobre las 23,35 horas.
3 entradas, gambas rojas jugosas en su punto, bacalao marinado (era ahumado con tomate rayado)calamares fritos recomendados, grueso rebozado, chiclosos y recalentados, el pan estaba duro e intratable, lucha con el camarero, decidimos cenar con picos.
Segundos, pedimos algún pescado fuera de la carta, nos dijeron que solo gallo pedro (luego vimos cabrachos y otros pescados que no aparecían en carta y eran servidos en otras mesas), atún a la plancha (lamina delgada, seca e insípida) gallo pedro frito al centro con patatas y pimientos, poca cantidad, pedimos 2 raciones mas, llegan con mas espinas que tajadas.
El vino, pedimos varias referencias (4 ó 5) que no tenian, el camarero nos ofrece un Barbadillo o un Marina Alta que rechazamos, nos recito los vinos que tenian, solicitamos el cambio de copas para los distintos vinos, la mitad de estas eran de agua.
2 Postres sin historia, 3 poleos y un café.
La cuenta, 281,00€, según la nota el Gallo Pedro servido era de 2,5Kg ( lo dudo, incluso pesando las espinas) cobrado a 47,00€/Kg., nos fuimos hartos de guerra con el sujeto, denominado camarero.
Un sitio para no volver nunca y desde luego para no recomendarlo, un mal chiringuito de playa.
Utilizamos cookies propias y de terceros con finalidades analíticas y para mostrarte publicidad relacionada con tus preferencias a partir de tus hábitos de navegación y tu perfil. Puedes configurar o rechazar las cookies haciendo click en “Personalizar”. También puedes aceptar todas las cookies pulsando el botón “Aceptar”. Para más información puedes visitar nuestra Ver política de cookies.