Tras leer el comentario del amigo Gastiola, nos entra un poco de envidia sana y a la vez nos pica la curiosidad por probar semejante arroz con bogavante.
Así que allí nos plantamos un martes a las 14:00h, tras pasar la mañana en la playa y previo encargo de dicho arroz a 40€ para dos personas.
Mientras esperamos, decidimos tomar un par de cañas y un mosto en la barra, aquí ya se puede contemplar la gran pecera llena de bogavantes, langostas y todo tipo de marisco. Al otro lado de la pared, una enorme cava climatizada llena de vinos blancos, cavas y champagnes.
Como curiosidad, decir que el camino de acceso a los baños se hace casi a través de la cocina, donde Agus estaba preparando un par de lubinas de gran tamaño.
Nos comentan que el arroz esta listo y para la mesa que nos vamos, bien vestida y con menaje y cristalería de lo mas correcto.
Tras posar semejante cazuela de arroz, nos dicen que lo dejemos reposar unos 10 min. removiendolo de vez en cuando, como comentaba Gastiola, el arroz llega muy caldoso y durante este tiempo donde el arroz va cumpliendo su trabajo de absorber un caldo con un sabor muy concentrado.
Nos ponemos a la faena y si no recuerdo mal, me comí 4 platos de arroz mas el medio bogavante correspondiente y mi mujer el suyo mas dos platos, la cria tambien comió un poco y aun así sobró como para otros dos platos, una brutalidad.
Para la cria pedimos unas croquetas de bacalao a 5,61€, unas 8 unidades, masa con gran sabor y buena fritura.
Por supuesto no quedó hambre para postres.
La carta de vinos es suficientemente amplia, centrada principalmente en blancos, cavas y como una docena de champagnes (cosa dificil de ver por estos lares), precios bastante ajustados. Para la ocasión optamos por un champagne Jacques Lassaigne "Les Vignes Montgueux" a 34€, presentado en cubitera y con servicio de descorche y prueba.
Terminamos la comida con unos cafes.
Sin duda volveremos para probar su pescado y marisquito.