Para los mortales que no tenemos mucho criterio ni argumentos para desnudar a un vino, visitar un lugar como este hace que mires al vino de una manera más especial. En Enópata se respira la excelencia del vino. Aquí no hay lugar para el morapio.
Entrando en materia. Solo que te aproximas a la puerta automática y ves en interior ya se intuye una velada especial. El local es pequeño pero no exento de encanto. Bien decorado, iluminado y una buena distribución y distancia entre mesas.
Notables todos los elementos de sobremesa. Cristalería Rona.
El servicio de sala educado, ágil y con actitud.
En referente a la cena en cuestión destacaría todos y cada uno de los platos. Excelente la elaboración, presentación, texturas y sabor de todos y cada uno de ellos.
Entrantes:
1 - Tomate valenciano con anchoas del Cantábrico.
2 - 3 Jamones Ibéricos (Cecina, pato y jamón ibérico)
3 - Caramelos de rabo de toro y manitas.
Continuamos con Rabo de Toro y Solomillo de Buey.
Postre de chocolate y selección de quesos artesanos.
El maridaje aconsejado por Juan fue perfecto. Tomamos un Champagne (Franck Bonville Cuveé Prestige) un non-Millésimé espectacular, un blanco (N. Joly Coulee de Serrant 2000) excelente y dos tintos adictivos como menciona Juan, un R.D. (Vallejondo 2006) y un Douro que nos dejó boquiabiertos (Quinta Do Castro Viña María Teresa 2003).
Para finalizar tomamos (2) magnificos Gin Tonic de Martin Miller's con Q Tonic.
Muy buena la RCP.
Comida - 105,61 €.
Vino - 66,54 €.
Copa - 24,30 €.
Total con IVA - 210,20 €.
Sin lugar a dudas repetiremos.
Un saludo.