Tenía ganas de volver a este restaurante después de mi gratísima primera visita. El menú degustación fue excepcional en aquella ocasión, no solo en cantidad, sino en la buenísima materia prima. Sin embargo en esta ocasión ha habido más altibajos de la cuenta, hasta salir un tanto desconcertado.
Volví a repetir menú degustación al ser completamente diferente. En esta ocasión consistió de:
- Detalles de la casa: Madalena de tomate seco de Caspe, esqueixada de bacalao y croqueta de cecina de buey y queso de cabra. Bien a secas.
- Moluscos con cítricos: Se trata de un par de berberechos, un mejillón de roca, una almeja y un percebe sobre un hielo muy picado de limón, y todo cubierto con espuma de mar. Pésimo entrante. No entiendo muy bien lo que se ha pretendido, máxime cuando lo presentado no era como para exponerlo de esa manera.
- Vieira con sopa de tomate asado y mojo de albahaca: Bien en esta ocasión. Buen tamaño de la vieira y en su punto. Agradable contraste con el tomate.
- Revuelto en copa: En una copa se presenta en sucesivas capas un puré cremoso de patata, unas setitas de temporada, huevo y trufa. Sin duda espectacular; lo mejor de la noche.
- Bacalao con panceta, yema de corral y trompetas de la muerte: Muy buen taco de bacalao desalado y buena puesta en escena. Pero se juntaron los dos peligros del bacalao: Salado en exceso y con textura de puro chicle. Fatal.
- Hamburguesa Royal: Realmente son dos en uno. Por una parte un tartare suave y por otro una mini-hamburguesa con un huevo de codorniz. Bien pero no llegó a entusiasmarme, especialmente el tartare (demasiado cremoso para mi gusto).
- Tabla de quesos y sus múltiples combinaciones: Cuatro trocitos de queso presentados de forma original con algo que o bien no aporta nada, o bien lo neutraliza (este fue el caso de un taquito de patamulo con algo por encima que no recuerdo). Quizás mereció la pena el de gorgonzolla con una especie de tejita de parmesano.
- Boll sorpresa de arroz con leche: Unos granos de arroz deshidratado al que se le añade una ¿infusión? de leche. Se quedó en el plato. El helado de arroz con leche que lo acompañana bastante anodino.
Nada en la sobremesa en esta ocasión.
De vino esta vez probé un excelente R. Blanco 2008 (18€ + IVA).
Precio total: 75.60€ (inc. IVA y 1/2 litro de agua).
Nota: ... no son buenas