Calificarlo de restaurante puede ser exagerar un poco, servilletas de papel, espacio reducido, yo lo calificaría de terraza de copas con buena cocina. Y es una pena, ya que las croquetas caseras estan muy buenas, los solomillos francamente sabrosos, pero un Protos crianza a 30.-€ es para decir adios y no volver.
Servicio de vino inexistente, como la carta de vinos, o como el servico de sala, penoso.
Y sin embargo, repito, muy buena materia prima, presentación y ejecución de las carnes.
El coulant de chocolate...si lo ve mi amigo Michel Brass se corta las venas.
Para olvidar todo menos el solomillo, esto hace muy dificil que repitamos.
Utilizamos cookies propias y de terceros con finalidades analíticas y para mostrarte publicidad relacionada con tus preferencias a partir de tus hábitos de navegación y tu perfil. Puedes configurar o rechazar las cookies haciendo click en “Personalizar”. También puedes aceptar todas las cookies pulsando el botón “Aceptar”. Para más información puedes visitar nuestra Ver política de cookies.