Restaurante Ca'Suso

3
Datos de Ca'Suso
Precio Medio:
40 €
Valoración Media:
6.7 10
Servicio del vino:
6.3 10
Comida:
6.3 10
Entorno:
7.0 10
Calidad-precio:
7.0 10
Fotos:
0
 
País:
España

Provincia:
Localidad:
Dirección:
Código postal:
Tipo de cocina: Añadir tipo de cocina
Vino por copas: Añadir vino por copa
Precio desde 38,00 € (precio más bajo introducido por un usuario)
Cierra: ?

Teléfono


3 Opiniones de Ca'Suso

Con ciertas precauciones acudía a una reserva no hecha por mí, pues con las críticas escritas anteriormente, no parecía la mejor elección para comer en Oviedo, pero hubo sorpresa favorable.

Local con unas 30 plazas, lleno totalmente (primera sorpresa) y colocados en una mesa redonda (para 5 plazas apretadas), pero que al ser la reserva para tres, pues estás muy ancho y cara al centro del comedor, en lugar de apretando una mesa de 2 para sentar a los 3; (buena sorpresa). El local está bien decorado conservando la parte de muros antiguos pero con un ambiente más cálido. Servicio de comedor de una amabilidad destacable y además resultó ser de Valencia uno de los camareros con lo que se puso a hablar en valenciano porque parecía necesitarlo (agradable sorpresa).

Carta de vinos más bien corta, con vinos, en general, poco conocidos, sin referencias destacables pero que te aconsejan con fundamento. Interesante carta de comidas con varias opciones de menús y platos sueltos interesantes que te dejan con ganas de volver para probar nuevas opciones.

Un pan cortado tipo hogaza. Un bueno, refrescante y en no pequeña ración (sorpresa) de aperitivo de la casa: sopita de melón con jamón ibérico servido en un vaso de buen tamaño. Empezamos bien.
Pedimos al centro sus famosas croquetas líquidas de queso La Peral en media ración (6 croquetas) que hay que comer de un bocado (y no es fácil por el tamaño) para que explosionen en el interior de la boca, saliendo el queso fundido; se acompañan de una ligera crema de manzana. Muy sabrosas pero deberían de ser algo más consistente el exterior, pues tienden a romperse muy fácilmente incluso antes de llegar a la boca.

No puede resistir probar la fabada, una vez más, y me aconsejaron que pidiera solo media (sorpresa que luego agradecí en los postres): buenas fabes, bien cocidas, enteras, mantecosas, buen fondo y aceptable compago.

De principales: pulpo del Pedreru y su jugo. Abundante ración de un sabroso y tierno pulpo a la brasa y puesto en su jugo (y bien concentrado) servido sin cortar y acompañado de judias verdes al dente y algo de patata.
Vieras de buen tamaño y abundante ración, asadas, con apionabo, tiras de manzana verde cruda y sobre un guiso de rabo de toro con presencia de avellanas, en un plato de combinación de tierra y mar, bien conseguido.
Bonito en taco, consistente, marcado a la plancha, poco hecho ( a petición), sabroso, puesto sobre un lecho de aceitunas negras y con algas tamallo que dan un sabor y aroma de percebes muy interesante.

Postres: no figuran en la carta porque son todos caseros, y van rotandose. Elegimos un milhojas con chocolate al 70%, con cerezas licorosas, que le faltó un poco de ensamblaje de sus elementos.
Una casadella preparada como un culant, de nueces, bien conseguido y curiosa versión de casadella.
El tercero, el más ligero, una crema de cítricos hecha sobre una base de pasta quebrada en polvo con gelatina de licor de samsó y espuma carbonatada acompañada de helado de cardamomo; complejo, pero, aquí sí bien ensamblados sus elementos, pudiendo complementarse bien y manteniendo cada uno su sabor. Llenan como un plato principal.

Para beber un buen albariño: Trico 2010 servido de inicio algo cálido, para refrescar en cubitera y estando pendiente de reponer las copas sin abusar. Dos de agua Borines (interesante que promocionen también agua de la propia zona).
Dos muy buenos cafés descafeinados, con unos caramelos-bombones de cortesía.
Pedimos algo dulce para el final del postre y sobremesa y elegimos un tempranillo dulce Pago el Púlpito, que resultó poco interesante; y una buena sorpresa una sidra de hielo (desconocía la existencia de este producto) Valveran 20 que estaba francamente sabrosa, como un dulce licor (no orujo) de sidra con su punto de dulce pero manteniendo la acidez de su origen. La sorpresa vino al ver la factura, pues nos habían invitado a las dos copas dulces que habiamos elegido de la carta.

Muchas sorpresas, todas agradables, sobre le planteamiento antes de entrar al local. Todo ello, aún parece que el resultado sea mejor. Recomendable.

había leido en alguna web alabanzas de este restaurante y me decidí a ir. Local muy agradable, afrancesado. Primera impresión buena. Mi mujer no tenía mucho apetito y no podía secundarme con el menú degustación y se decidió por el menú del día. Un revuelto de bacalao insulso , un confit de pato aceptable y un arroz con leche del montón. En mi caso no quiseron darme el menú degustación porque no le cuadraba a la cocina, no les iba bien y me ofrecieron el menú peregrino. No recuerdo el primero ( no me impactaría ), luego unas vieiras con setas y calabaza de las que esperaba más ( las setas no sabían a nada ) y una fabada realmente pobre más el arroz con leche igual que el del menú del día. Pedimos además la tartina de queso al horno que tampoco nos dijo nada. Una coca-cola,agua y una botella de cava Agustí Torelló i Mata. Lo mejor fué al final cuando le pedí un orujo blanco y estaba penoso, para matar el estómago más fuerte y le dije que me lo cambiaran por un pacharán Baines ya que el orujo era infumable. Y mi sorpresa llegó cuando en la cuenta me cobraron el orujo y el pacharán. La comida no de dijo absolutamente nada pero los detalles sí me lo dijeron. A lo dicho, seguro que no vuelvo

Local con poco tiempo de funcionamiento, regentado por gente muy joven. Trato agradable, sala muy bonita y situación estupenda para el visitante y para el noctámbulo, en el centro, a un extremo del casco antiguo y pegado a zona de copas.
La carta es corta y ajustada de acuerdo con el mercado, por ejemplo, en los pescados. Actualizan la idea de una casa de comidas tradicional, con recetas reconocibles pero con un punto moderno y personal. Platos sabrosos y bien presentados. Presencia de productos asturianos, como nuestros quesos, bien tratados. Ricas croquetas de relleno fluído de queso La Peral. Rabo de buey conseguido en su sabor y en su punto gelatinoso. Ventresca con pisto con buen punto...De los postres destaca su tarta de queso, especialidad digna de prueba.
Con copa de vino (era día laborable) por 30-35 euros por persona te das una alegría. Precios contenidos.

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