No me gustó

Fin de semana en Madrid por una boda, el domingo cansado de tanta carne, decidimos probar con los pescados. Unos amigos me llevan a este restaurante a probar algo del primer puerto de mar de España como antiguamente decían.

El local decorado de forma clásica, buen aire acondicionado que se agradecía, a diferencia de Ramón, no nos atrevimos a comer en la terraza, estaríamos deshidratados a estas horas.

La comida, de calidad media alta, pero sin grandes complicaciones, creo que los precios algo elevados y las raciones algo justas (éramos tres y dos pesamos más de cien kilos).

La carta de vinos, testimonial 6 o 7 blancos de los cuales no había un par de referencias, por lo que todavía se reducía más la elección. Al final nos decantamos por dos botellas de Terras Gauda 2008.
Pan 2.-€
Terras Gauda 23.-€
Agua 3.-€
Gambas al ajillo 16,90.-€
Ensalada de Pimientos con ventresca 16,10.-€
Calamares 12,10.-€
Chanquetes 11,10.-€
Almejas marinera 19,50.-€
Rape romana 26,50.-€
Tarta de queso con arándanos 10,20.-€
Sorbete de limón y cava 5,10.-€
Cafés 2.-€

Todo ello hay que agregarle el 7% de impuestos, hacen un total para 3 personas de 191,00.-€. El servicio dejó bastante que desear, nos tocó un camarero que no tenía mucha idea de la profesión, le indiqué que el anfitrión probaría el vino y sirvió tres copas hasta la bandera, después metió sus dedos en el coulis de la tarta con lo cual mi plato del café iba lleno de coulis.

Espero no tener que repetir

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