Era un restaurante emblemático que conozco hace un montón de años. El bacalao al pil pil y el club ranero, insuperables. También muy bueno el rabo de toro, durante la Semana Grande. Emilio se jubiló y dejó el local en manos de su hijo (Que era dueño también del Alberdi). Parece que el hijo se murió repentinamente y desde entonces el Bola Viga permanece cerrado. Una pena.
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