Restaurante Sikera en Barakaldo

Restaurante Sikera

Datos de Sikera
Precio Medio:
45 €
Valoración Media:
7.4 10
Servicio del vino:
7.8 10
Comida:
8.1 10
Entorno:
6.5 10
Calidad-precio:
5.0 10
Fotos:
 
País: España
Provincia: Vizcaya/Bizkaia
Localidad: Barakaldo
Dirección: Plaza Landaburu, 2
Código postal: 48902
Tipo de cocina: De mercado, Tradicional, Vasca
Vino por copas: Añadir vino por copa
Precio desde 45,00 € (precio más bajo introducido por un usuario)
Cierra: no cierra

Teléfono


4 Opiniones de Sikera

Tras el cierre parcial del Restaurante Gaztañaga-BEC (solo abre para cubrir eventos y convenciones) parecía que la oferta gastronómica de Barakaldo había quedado un tanto huérfana. Con intención de descubrir nuevos horizontes por la zona y tras llegar a mis oídos que en el Restaurante Sikera se daba bien de comer y buen trato al vino, allá me presenté de cara a comprobarlo.
Había reservado mesa para comer dos personas, pero media hora antes de la hora acordada se nos une una tercera. Llamada de urgencia (dadas las fechas que son) y nos confirman que nos hacen hueco para uno más…se agradece.

Local ubicado en el interior de un patio de manzana situado justo frente a los juzgados de Barakaldo. Al acceder al local por su puerta principal (tiene otra puerta trasera poco frecuentada) hay que bajar unas escaleras que desembocan en el propio comedor y en la zona de barra. Local de corte moderno, lo primero que me llama la atención es la gran cantidad de botellas de vino que adornan cada recodo del mismo.
Pequeño comedor, creo contar 8 mesas en total. Paredes de estuco veneciano color gris y presidiendo el espacio un enorme cuadro de estilo abstracto. Nos ubican en una mesa para 4 personas situada en la entrada del comedor, tamaño justo pero suficiente para no chocar codos. Vajilla, cubiertos y copas de calidad.
Nos traen la carta y hay varias opciones. Menú del día con precios que oscilan entre 19,80 y 23,80 € en función del vino que lo acompañe, carta y menú degustación. Finalmente nos decantamos por el menú degustación 35 € Iva incluido, bebidas aparte.

El menú fue el siguiente:

1-FOIE CON COMPOTA DE MANZANA, REDUCCIÓN BALSÁMICA Y PAN DE PASAS Y NUECES: Bandeja servida en el centro de la mesa en la que se encuentran 3 rulos de foie con sal de escamas y dos tarrinas, una con la compota de manzana y otra con la reducción balsámica. El foie estaba rico y acompañado de la compota y la reducción lo estaba más. El pan de pasas y nueces crujiente y abundante. No quedó nada.

2-ENSALADA DE TOMATE Y LANGOSTINOS FRITOS. Servido en el centro de la mesa. Constaba de tomate troceado con mozzarella aliñado con una rica vinagreta sobre la que hay 6 langostinos fritos. La ensalada de tomate junto con la mozzarella rica, muy fresca en boca. Los langostinos totalmente pasados de punto. No se disfrutaron nada. De haber estado tiernos, hubiera sido un plato notable.

3-CROQUETAS CASERAS DE RABO DE TORO. 9 croquetas de tamaño medio servidas también al centro de la mesa en una bandeja alargada. Crujientes por fuera y tiernas por dentro. Mucho sabor. A mí personalmente me gustaron.

4-BACALAO CON VERDURITAS: Emplatado individual. El bacalao, sobre una cama de pimientos verdes y rojos y cebolla (o puerro...no recuerdo bien) y lo que parece ser tomate casero. El pescado, al igual que los langostinos del segundo plato del menú, totalmente pasado de punto, hecho que en mi opinión estropeó el plato. Los pimientos y la cebolla combinaban a la perfección y el tomate estaba rico, pero el bacalao pasado resultaba demasiado “chicloso” en boca. Una pena.

5-TACO DE SOLOMILLO DE TERNERA CON SALSA DE HONGOS Y PURÉ DE PATATA: Emplatado individual. Este plato me sorprendió porque la ración de carne era importante. De hecho parecía la ración más de carta que de menú degustación. Carne de calidad. Al corte del cuchillo era mantequilla y en boca también, ni rastro de nervios o gordos. Pese a ser ternera tenía sabor que se potenciaba con la salsa de hongos, que estaba muy rica al igual que el puré de patata. Yo disfruté mucho.

6-SORBETE DE LIMÓN AL CAVA: presentado en copa de vino con una pajita. Se dejaba beber pero sin más.

Di por finalizada la comida con un café solo. Bastante rico.

El pan que acompañó la comida era un bollito de pan de chapata de buen tamaño. Rico también.

En cuanto al vino, eché un vistazo rápido a la carta ya que no teníamos demasiado tiempo para comer, y vi que estaba compuesta por vinos de casi todas las denominaciones, en alguna de ellas no había muchas opciones pero era una carta bastante completa. Finalmente, me decanté por un Rioja tinto, Muga Crianza 2009. Se observa un trato especial al vino, presentación de la botella con la añada elegida en carta, descorche, prueba y primer servicio. Temperatura adecuada, servido en buenas copas Stolzle Lausitz de cristal fino. Hacía tiempo que no lo tomaba y me gustó mucho. (23,1 € Iva incluido).

Bebimos también una botella de agua.

La cuenta ascendió a 133,33 €.

Servicio de mesa correcto sin más. Atendido siempre por la misma camarera que no destilaba pasión por lo que hacía. Cuando estás de cara al público como es el caso, una simple sonrisa y un lenguaje no verbal amable hacen milagros con la percepción del cliente. No sé, quizá estuviera agobiada por el lleno total que tenían o fuera otro el motivo, pero no lo debe de notar el cliente.

Crítica constructiva: detrás justo de nuestra mesa, a escaso medio metro del respaldo de mi silla, se encuentra ubicado el mueble de servicio que almacena los platos y cubiertos de recambio para las mesas. Pues bien, durante el desarrollo de la comida, estuvimos escuchando los continuos ruidos que se generaban al manipular vajilla y cubertería por parte de los camareros que atendían las mesas, resultando muy molesto de cara a mantener una conversación normalizada, sobre todo cuando se tienen que hablar de temas importantes como era nuestro caso.

En cuanto a la puntuación de la comida en mi opinión ha sido de 6, pero debido a que el sistema de puntuación no lo admite, he tenido que ponerle un 7 ya que un 5 hubiera sido demasiado bajo para la experiencia vivida.

Creo que el menú ha tenido sus altibajos, sobre todo ha pinchado con los langostinos y con el bacalao. No sé si han tenido un mal día o es práctica habitual con el pescado. Yo me inclino por lo primero. También mejoraría bastante el menú si los 3 primeros platos del mismo, en vez de servirlos al centro de la mesa para compartir, se emplataran individualmente como hacen con el pescado y la carne. No salgo decepcionado pero tampoco satisfecho…creo que volveré una segunda ocasión para ver si mejora mi experiencia.

  • Taco de solomillo de ternera con salsa de hongos y puré de patata

  • Croquetas caseras de rabo de toro

  • Foie con compota de manzana, reducción balsámica y pan de pasas y nueces

El local es precioso, no muy grande, pero eso le da el encanto y la personalidad que tiene; desde luego no es un restaurante para bodas... Yo he ido varias veces, en comidas de negocios y también con la familia, y el trato ha sido siempre exquisito. Cuatro camareros muy atentos y profesionales. En cuanto al precio, no es caro. Hay que analizar lo que uno come; el menú en Sikera incluye un entrante, un plato de pescado, un plato de carne y postre, y cuesta 17 euros con crianza y vajilla de nivel. No muy lejos he comido menús de ensalada y atún con tomate Orlando y yogur de postre por 12 euros. ¿cual es más caro? sin duda el menú de 12 euros. En Sikera todo vale lo que cuesta.
En cuanto al vino, que es uno de mis hobbies, diré que es el único local donde he podido pedir un Numanthia por 33 euros, por hablar de los vinos de alta gama, aunque tiene otros muchos de menor precio y también buenos en su gama.

Bueno coincido en que los precios son un poco más caros de lo normal. La comida está bien pero las raciones son muy escasas y el servicio deja bastante que desear, bate decir que nos sacaron un chuleton sin tener ni cubiertos ni platos y se pusieron a servir a la mesa del frente.
También comentar que el comedor es excesivamente pequeño (apenas 7 u 8 mesas) y que no tiene ninguna separación con la barra y se te puede dar el caso, como nos pasó a mi y mi mujer de tener la puerta de la calle justo detrás.

Ya he ido dos veces y para mí es el mejor restaurante de Barakaldo. Además tienen Hécula y Dido, dos de mis vinos preferidos. Una delicia.

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