Pues como dice alguien Norte es carne, pero para mi gusto de un corte regular y con tal cantidad de sal que la hace difícil de comer. ¿Tanto cuesta asar salando poco y que los comensales se añadan sal al gusto? En cualquier caso los 4 comensales acabamos apartando la sal con el cuchillo para poder comer algo. El resto de comida simplemente bien, empanadas, prevoleta y alguna cosa realmente rica como las mollejas. Los postres normalitos.
Eso si, hay que reconocer que la carta de vinos está muy bien estructurada con referencias muy interesantes de vinos internacionales. Sin embargo, el servicio mejorable pues la mesa estuvo sin vino en varias ocasiones y además es ''autoservicio''.
Por último lo que no se sostiene es la increíble cuenta de más de 400 euros. Todos salimos con la sensación de que nos habían pegado una clavada y jurando no volver.