Este restaurante tiene una larga historia y su mérito innegable es el mantenerse en el tiempo como un clásico en Alcoy y alrededores.
Se encuentra junto a la zona más comercial de esta ciudad hoy en día.
De planta rectangular pero muy largo, este bajo no permite la entrada de luz natural. Para separar espacios emplean mobiliario antiguo y biombos, todo de madera, dando un aspecto acogedor e íntimo, aunque algo justo en los pasillos.
Las mesas están vestidas con mantel de tela y la cristalería es de la gama básica de Schott Zwiesel. La luz dorada de los apliques en pared, ayuda a crear un ambiente agradable.
El menú diario de 14,85€, publicado en su Facebook, comprende un entrante, un segundo y un postre, a elegir de entre tres opciones de cada.
Más peculiar es su “Placeres de la gastronomía local” que por 19,85€ te dan a probar varios platos típicos de la zona. Siendo éste el que elegimos, me remito a lo que cuento más abajo.
Las otras opciones son menús “Primavera verano” de 25€, “Menú Fin de semana” de 27€, “Menú trabajo” de 28 € y “Menú degustación” de 33€ (no me quedó muy claro qué incluían...)
La carta de vinos es escueta y de corte clásico. Organizada por blancos, espumosos y tintos, dentro de los que distingue las denominaciones Rioja y Ribera y el resto. Sin embargo vimos sobre la barra una colección más amplia de vinos que no nos ofrecieron en mesa…
Yo pedí un espumoso como aperitivo y me sacaron un cava de la casa. El servicio del vino se limita a la prueba inicial y presentación del tapón. Trajeron la botella ya descorchada con el anti-goteo puesto. Nos sirvieron la primera copa y fueron llenando de manera ocasional.
Pedimos cerveza y cava para empezar y un Matsu el Pícaro 2012 de la D.O. Toro para acompañar los platos. Quizá debimos pedir un cava para armonizar mejor los platos…
Aperitivo de bienvenida
Como aperitivo de bienvenida, sacaron unas papas onduladas y aceite de oliva de una cooperativa cercana, con algo de pan. Al mismo tiempo nos ofrecieron una crema de guisantes semi-fría (no sé si era la idea o esperamos demasiado a tomarla).
Entrantes
Ensaladilla de pescado y gambas y la vinagreta de atún
Nos sirvieron en cuencos individuales estas dos preparaciones frías adecuadas para empezar. Me gustó especialmente la vinagreta.
Esgardat con pulpo
Esgardat es pimiento, berenjena y cebolla al horno que se trocea y sirve con su jugo. En este caso presentado en timbal y coronado con pulpo. Plato correcto.
Queso frito con vino
Se trata de una porción de queso de cabra frito, regado con salsa hecha con vino y servido con pipas en una cazuela. Para acompañarlo pan tostado. Me gustó mucho el queso así servido, original, se diferencia del manido queso con mermelada…
Croquetas de boquerón
Muy típico de Alcoy, sí señor. Aquí las llaman croquetas de aladroc. Les quedaron esponjosas y muy suaves.
Croquetas de la abuela
Son unas croquetas de pollo con poco o nada de bechamel, diría yo. Sabrosas aunque un poco secas. Me recuerdan a la ropa vieja, quizá esta manera de aprovechar antaño (y hoy de nuevo) las sobras del puchero.
Berenjenas con miel y sésamo
Riquísimas las berenjenas. Las he visto enharinadas y fritas pero no de este modo. Creo que estaban hechas al horno hasta un punto justo para cocinarlas sin secarlas. Luego se empapan con la miel y resultan deliciosas.
Plato principal: Confit de Pato con salsa de melón
Resultó muy bien cocinado: tierno, sin secarse pero hecho. Me resultó curiosa la guarnición de pera cruda pero me pareció un acierto. La frescura y acidez de la fruta limpiaba y refrescaba la boca tras el bocado de carne.
Y de postre compartimos dos platos
Crema brulee de naranja
Podría esperarse que se asemejara a la crema catalana pero tiene un sabor y textura propio. El toque de naranja muy acertado.
Mouse de chocolate amargo
¡Qué rico! ¡qué logrado! la textura del mouse perfecta y el sabor delicioso, no tan amargo como su nombre.
He de volver a probar platos de cuchara.
Si os apetece saber algo de la historia del local y la familia de Juliet, podéis verlo con fotos en
http://www.vinowine.es/restaurantes/casa-juliet-un-clasico-en-alcoy.html
Cuanto menos interesante clásico. Por cierto, ese jovenzuelo de Matsu correctito sin más, no te parece Ana?
Como siempre una acertada crónica.
Un abrazo
Pues sí, Javi, hay que reservar un lugar para todos.
El chaval es sencillo pero se deja beber..
Gracias Javi, un abrazo
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