El pasado sábado estuve comiendo en el afamado Koldo Miranda. Éramos 4 personas y dos bebés, llegamos a eso de las 15:00, ya que es casi imposible encontrarlo (ni el Tom Tom). Nos recibió el mismo Koldo. La sala estaba casi vacía, sólo tenía 5 mesas incluida la nuestra. Pedímos dos entrantes para compartir:
-Terrina de foie hecha en casa con piñones y naranja para compartir.
-Salteado de verduras de temporada con crema de cabra.
Y un plato para cada uno:
- 2 Pitu de caleya con arroz bajo un prisma chifa (chino-peruano).
- 1 Secreto Ibérico con puca picante de su oreja y morro.
- 1 Bic mac de varios pescados azules.
NADA DEL OTRO MUNDO
El servicio del vino y agua fue pésimo, me tuve que levantar en varias ocasiones para servir a la mesa. El Maitre (en este caso una señorita), fatal. No entiendo cómo un restaurante de tanto prestigio y vacío, puede ofrecer a los comensales dicho servicio.
En la sobremesa, las mujeres pidieron dos postres, Brownie (Por cierto estaba muy bueno)y nosotros unos GT. Cual fue mi sorpresa, cuando le pido al Maitre:
-Vamos a tomar dos GT.
A los 10 min. viene el camarero con dos ginebras (Beefeater 24 y Hendrick´s) y dos tónicas (Nordic), abiertas.
Y le pregunto:
-¿No tienes Fever Tree?, y me contesta:
-No, sólo me queda una fever y una Schweppes.
UNNNNNNN¡¡¡¡¡¡ (CARA DE POKER).
Al final tomamos 2 Beefeater 24 (una con fever y otro con Schweppes)
A finalizar, nos marchamos del restaurante y el mismo Koldo que estaba allí sentado ni nos acompañó a la puerta.
En fin, opino que éste tío abandona mucho el resaurante.
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