Restaurante Rekondo: La mejor cena del 2013


Ahora que el año acaba, ya se voy con algo de retraso, es tiempo de buenos propósitos, de recordar los buenos y los malos momentos y las buenas y no tan buenas experiencias gastronómicas, vinos bebidos, restaurantes visitados...etc.
Sin duda mi mejor cena del pasado año, fue la vivida y bebida en el Rekondo a finales de diciembre, ir a san Sebastián y visitar este santuario del buen comer y mejor beber es algo, que para mi, va indisolublemente unido, si te gusta comer bien y beber mejor (y es algo que creo ocurre con el 99,99% de los que visitamos esta pagina), este sitio no te defraudara, siempre digo que solamente visitar la bodega merece el desplazamiento, es para mi la mejor bodega de España (número de botellas, referencias, añadas antiguas), un paraíso para el amante del rioja de verdad , increíble la cantidad de riojas antiguos, burdeos, borgoñas...etc y por si esto fuera poco a precios razonables, a veces mucho más que razonables (70€ una botella de Prado Enea gran reserva de 1.970, si te vale poco más la última añada en el mercado), cada vez que en un restaurante de medio pelo, o lo que es peor en uno con pretensiones me aplican precios de navajero por acompañar la comida con vino, recuerdo con añoranza la carta de Rekondo. Si a esto añadimos el impecable trabajo del sumiller Martin, fue algo digno de grabar (y ver), como abrió la botella con un hierro candente (como los vaqueros en las pelis americanas marcando reses), le vi repetir la misma operación cuatro veces durante la noche (si miraba con dientes largos a los franceses que enfrente se estaban dando un homenaje, a base de vinazos que solo podría beber si me toca hoy el bote de la quiniela), coperio riedel impecable, demostración práctica de como mimar al vino (abrir la botella, servir) y tratar al cliente...si en el paraíso existe una bodega debe ser parecida a esta. Pero no solo de vino vive el hombre (algunos toman cerveza), la comida no se queda atrás , producto de primera, elaboraciones sin sifones,espumas ni deconstruciones de esas de toda la vida, bacalado al ajoarriero, besugo, chipirones de anzuelo, capitulo aparte merece las carnes a brasa (ideal para escoltar los vinazos que puedes trasegar). El servicio impecable, con detalles de esos que marcan la diferencia (al ser el día de Santo tomas, todo el servicio estaba vestido con el traje tradicional, y te servían unas txistorras de cortesía, que por supuesto no cobraban), un lugar donde desde que entras sabes que vas a salir repleto de buenos recuerdos. No logro entender como este sitio no tiene el premio al restaurante con mejor tratamiento al vino (sino recuerdo mal este año ni siquiera estaba entre los cinco finalista...misterios de la humanidad). Tres horas de pleno disfrute...lastima que este tan "lejos" mi casa, si vas a San sebastián no deberías perdértelo.

Recomendado por 3 usuarios
  1. #1

    Kintiman

    Abrir una botella del 70 con la pinza de hierro candente me parece mas parafernalia que utilidad, vamos es mi opinión, con un sacacorchos de láminas es mas que suficiente.
    Un saludo.

  2. #2

    gavelar

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    No sabría decirte, es la primera vez que me abría una botella pedida en el Rekondo de esa manera, pero conociendo un poco al sumiller me fio de su criterio...en la misma cena le vi abrir con el mismo sistema otras tres, un oporto y dos vinos franceses, siento no poder decir exactamente cuales eran. De todas maneras es un espectáculo digno de ver, si tengo que "sufrir" parafernalia en un restaurante prefiero que sea en torno al vino. Saludos

  3. #3

    Kintiman

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    Eso está claro, jejeje.
    Un fijo cuando vuelva a visitar Donosti.

  4. #5

    gavelar

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    Cada vez que voy, y ya son muchas, me gusta más...espero que lo disfrutes y nos lo cuentes.S2

  5. #6

    EuSaenz

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    Todo depende un poco del tipo de vino y del estado del corcho, muchas veces no es necesario pero es un sistema infalible y siempre resulta muy visual, por ejemplo en Riscal siempre lo utilizan. Por lo general en Oportos viejos resulta imprescindible pues el alcohol destroza los corchos y es necesario el degüelle. A Andrés nunca se lo he visto hacer, aquí en Madrid Luis García de la Navarra lo suele utilizar en su vinoteca cuando abre un viejuno. Tendrías que hacer visto a Jaimej cuando nos dio el espectáculo con un Mouton-Rothschild 1979 en Coque, no parecía necesario pero nos quedamos con la concurrencia…

    Dicho esto, estaría bien montar una quedada en Rekondo un día…

    Saludos,
    Eugenio.

  6. #7

    gavelar

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    A esa quedada me apunto desde ya, podría ser antologica. Saludos

  7. #8

    Kintiman

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    No estaría nada mal, a ver si se arregla el tema laboral y sería un lugar magnifico para celebrarlo ;-)

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