Restaurante correcto a precio correcto, en un gran marco.

Creo que nunca un plato ha podido llegar a condicionarme tanto a la hora de emitir una valoración, así que realizando un ejercicio de abstracción, voy a intentar analizar globalmente sin dejar que dicho plato pese sobremanera en el conjunto.

Es un restaurante con un emplazamiento magnífico (que le hace subir mucha nota en el entorno), que como su propio nombre indica, se encuentra en la Calle mayor de Sigüenza, en plena subida la Castillo/Parador. Bonita casa de piedra del siglo XVI, aunque no especialmente llamativa, quizás por el entorno en el que se encuentra, o quizás por verse su exterior muy renovado. El interior es elegante, mesas de tamaño suficiente, y montaje de mesa igualmente correcto, no es que impresione ni positiva ni negativamente. Lo mismo que el servicio, más atención por parte del jefe de sala, el que creo es propietario

Carta de vinos discreta, se mantiene en la linea del local, precios contenidos, salvo el ya nombrado excepcional precio del Svmma Varietalis a 21 €, que por supuesto fue el elegido, cristalería sí que bastante mejorable, y servicio del vino cumplidor.

En cuanto la carta, basada en la cocina tradicional, con el cordero y el cabrito protagonizando la carta de carnes, en nuestro caso de primero nos decantamos, por un revuelto de huevos de corral con boletus edulis y foie, de ración un tanto escasa, y un foie casi inexistente (10,50 €), personalmente mejorable, pero que estaba bastante bueno, un atún de almadraba ahumado, bien (8,50€), y pude probar las sardinas ahumadas con verduras (8,50 €) que no me dijeron gran cosa. De segundos, un cabrito asado bastante rico (16,50€) , un cabrito al ajo (14,50 €)que aunque no pude probar tenía un aspecto magnífico, y así corroboró la persona que lo pidió, y el, personalmente, deleznable Besugo Escabechado a la Antigua. No sé si no me gustó el concepto, el pescado, la presentación o todo ello, pero hace ya tiempo que no me terminaba un plato porque no me gustase nada de nada, gracias a dios compartimos pescado y cabrito con mi mujer, lo que m epermitió no morir de hambre. Con los postres volvimos a la corrección, souffle de chocolate con helado de menta (5 €) normalito, mejor el helado que el souffle, y tarta tatín de manzana (5€), bastante rica.

Total, 4 primeros, 4 segundos, 4 postres, un Svmma Varietalis, 2 botellas de agua, pan paqra 4 (3,20€), un vino de postre (Chivite Moscatel, 3,60 €), carajillo (2,20 €) y 3 infusiones 160 €, lo cual es un preci obastante adecuado, para una comida bastante correcta (que no excepcional) si excluímos el besuguito de marras.

¿El Bib Gourmand que ostenta?, buff, no sabría que decir, quizás si me hubiese pedido las manitas rellenas de caracoles .... :D

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