Nuevo concepto R.C.

En la diversificación de negocio, Ricard Camarena ha abierto su sexto local en la ciudad, un local tipo bar de barrio pero con su emblema particular. 

Situado en el barrio del Cabanyal pero en la planta inferior del centro Kora Lluna (complejo de apartamentos y estudios), con una sala bien iluminada por ventanales a un patio interior. Al entrar dejas la larga barra y sus banquetas a la derecha; frente a ella una larga mesa y sillas altas que parece destinada a catar vinos; las mesas de la sala se disponen en un espacio en forma de L y nos preparan una mesa al final, casi en un privado abierto, donde nos sentamos los compis del cole, hoy casi pleno: somos 7, aunque uno viene perjudicado del finde. 

No hay teléfono, no hay reservas. Cubre el terreno del esmorzar valenciano desde las 9 de la mañana. Las mesas y sillas son bastante amplias, metálicas con un decoración postindustrial. Los manteles son individuales y las copas cubiertos y vajilla están bien. El servicio joven pero bien formado. Salida de la comanda sin retrasos estando el comedor al 50%.

La carta de comidas en cocina non-stop de 12 a 24h está basada en tapas y raciones. El esmorzaret se plantea en bocadillo completo (14€) y el medio (11€); el gasto incluye unas pocas y buenas aceitunas y unos cacaos salados muy mejorables pero que creo que el tema de cacahuete con corteza conlleva restos y por tanto suciedad que no quieren que aparezca; también incluye el café teniendo el cremaet un suplemento de ¡¡2€!!. También hay posibilidad de alguna tapa e incluso algún postre, todo ello fuera del precio cerrado del esmorzar.

Para beber repartimos entre cervezas de presión (1906) y vino con gaseosa viniendo todo ya servido en copas lo que limita la primera bebida; también un agua para el perjudicado.

Para comer y con un pan excelente en calidad, tostado en ambas caras hasta que queda crujiente sin quemarse, abierto en ambos lados y los enteros partidos en dos para mejor comer. Nos pedimos:

. morcilla blanca, morcilla de sangre, habas tiernas, huevos revueltos y salsa holandesa x 5: viene todo mezclado de forma que la composición es inamovible, pero está perfecta de sabor aunque pierda el placer de morder. Hubo versión medio y entero del emblema de la casa.

. tostada de pan AOVE y sal: problemas gástricos aconsejaban moderación, aunque la envidia pasada fue alta.

. cerdo magro "mullaor" en salsa de tomate con pesto y rúcula: referido como muy bueno.

Rematamos con unos muy buenos cremaets bien presentados y una infusión (¿ya se sabe para quien?). Hubo sorpresa porque un asistente (santo del día) trajo unos pastelitos a modo de petit fours para el café.

El precio final se repartió entre solo seis; por fin el perjudicado sale beneficiado.

  • morcillas

    morcillas

  • magro

    magro

  • gasto y bebida

    gasto y bebida

  • nuestra mesa

    nuestra mesa

  • mesa de catas

    mesa de catas

  • entrada

    entrada

Recomendado por 1 usuario
  1. #1

    Abreunvinito

    Otra foto:

    • cremaet y pastelitos

      cremaet y pastelitos

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