Restaurante Simposio Roger Julián en San Antonio de Benageber
Restaurante Simposio Roger Julián
País:
España
Provincia:
Cód. Postal:
Teléfono:
655 381 199

Añadir tipo de cocina

Añadir vino por copa

Precio desde:
76,00 €
(precio más bajo introducido por un usuario)
Cierra:
lunes martes miércoles y cenas de jueves y domingo
Nota de cata PRECIO MEDIO:
98 €
Nota de cata VALORACIÓN MEDIA:
8.6
Servicio del vino SERVICIO DEL VINO
9.0
Comida COMIDA
8.5
Precio medio entorno ENTORNO
8.0
RCP CALIDAD-PRECIO
9.0
snachs1
snacks2
snacks3
bacalao
calamar
sepia
ostra
terrina y caldo
rebozuelo
sepionet
vinos extras
vinos extras 2
esparrago
crema
alcachofa
atun
arroz
postre
Opiniones de Simposio Roger Julián
OPINIONES
3

Con alegría conocí en la pasada gala Michelín (noviembre 2025) que este local sorprendió en las quinielas al recibir su primera estrella Michelín porque bien que se la ha trabajado Roger. Tenía ganas de volver después de las dos magníficas experiencias anteriores y que sabía de su progresiva mejora por gente a la que había recomendado ir y volvía encantada de la visita, así que junto a otros veremeros de pro, nos citamos para disfrutar.

El local no ha cambiado de ubicación, la carta de vinos sigue siendo una enciclopedia de vinos valencianos, sigue estando Roger al frente de la cocina pero ahora dispone de un muy numeroso grupo de gente joven y de la misma manera Anca en los vinos dispone en sala también de un buen equipo; imagino que muchos de ellos en prácticas pero ya muy formados y a punto de volar. Tampoco ha cambiado la insistencia en la perfección por parte de Roger, su necesidad de controlar que todo salga bien, usar productos de temporada y cercanía, etc...

Otras cosas sí que han cambiado: un poco los precios pero se mantiene en buen nivel dentro de las estrellas de la provincia (también es verdad que no son productos caros tipo caviar, langosta, wagyu..), el local ahora está lleno hasta la bandera (recuerdo que en la primera visita solo estaba nuestra mesa) incluso con problemas en la reserva anticipada; la cocina abierta a la sala que es una maravilla y seguro que su nivel de estrés durante el servicio es ahora mayor. Cosas del éxito.

Con ilusión nos sentamos a la mesa para disfrutar de comer y beber. En el tema líquido optamos por no maridaje y sí por botellas de esa carta de vinos valencianos en la que están todos los que merecen la pena estar (creo que sin excepción). Empezamos por Finca Calvestra 2024 blanco un vino mediterráneo de montaña (casi 1000 metros) de uva valenciana merseguera injertada en pie de bobal de bodega Mustiguillo, uno de los mejores blancos valencianos para mi gusto. Seguimos con Sensal 2024 tinto de Javi Reverte, uno de los jóvenes enólogos y elaboradores más exitosos, con una elaboración muy fresca y fragante de una vieja viña de su bisabuelo con monastrell, garnacha y la local bonicaire en la Toscana valenciana (Les Alforins). Ya al final rematamos con La Mujer Caballo 2021 de una bodega exitosa, Fil.loxera y Cia, que empezaron 3 amigos en el garaje de su casa haciendo vinos de uvs casi desaparecidas; aquello si que era un vino de garaje. El postre obliga a un vino dulce y aquí entró Andalucía (lo único foráneo) y nos trajeron Chemic 2022 un dulce por la botrytis de solo 1234 botellas de 50 c.c. que nos sirvieron por copas como cortesía de la casa. Rematamos los dulces con Moscatel Superior Gran Reserva de destilerías Pla de la provincia de Castellón, un vino dulce que me tiene enamorado. Por supuesto el servicio de los vinos estuvo al máximo nivel durante toda la comida, sin apretar porque además ya apretábamos nosotros.

Para comer los cinco consensuamos previamente el menú intermedio (85€), porque ya estamos mayores. El servicio fue impecablemente académico sin olvidar la cercanía personal de Roger en el servicio de algunos platos y comentarios personales que se agradecen y valoran. Una octavilla en mesa (muy interesante la historia del reverso) con los platos que vendrán siempre permite ver como vamos de resistencia y elegir mejor los vinos. La rapidez de cocina también contribuye a que esas esperas entre platos no hagan que la comida se eternice pues son muchos pases que se acompañaron de un excelente pan y AOVE Tossut con 3 tipos de aceituna: alfafarenca blanqueta y arbequina; también hay tres mantequillas diferentes a cada cual más curiosa e interesante (neutra con sal, de ajo negro y otra marina con plancton), para disfrutar de:

. snacks consistentes en una base de galleta en cada uno que facilita el cogerlos y comerlos; su contenido: pera y remolacha en la que la pera se impregnada en zumo de remolacha con una crema de queso en el interior; zanahoria y dulce limón donde la zanahoria va encurtida con un gel dulce limón en el interior con comino; tomate y encurtidos con tomate con emulsión de encurtidos y bonito curado. Todos son sabores potentes y que la acidez del último invita a segregar saliva y prepararte para el siguiente: el royal de pato y anguila que es algo más que un snack que nos proporcionó una sorpresa de pimienta en el retrogusto.

. gamba blanca y maíz tierno: época de maíz y viene en forma de crema y hecha con el tallo que aporta matices de regaliz con el consomé de las cabezas de las propias gambas. Atemperamos estómago para lo que viene y disfrutamos de la curiosidad del regaliz.

. puerro, sepia y chufa: los 3 elementos presentes y tan diferentes en textura y sabor. Riesgo y éxito conseguido.

. guiso de callos de bacalao y habitas: clásico guiso de invierno que ahora se cambia a verano con cambio de ingredientes, de chorizo o manetas por bacalao y alubias por habitas, las cuales se escaldan y se acompañan del guiso del callo del bacalao y en la parte alta el mismo callo cocinado de otra manera. No hay alardes  de sofisticación, aquí hay puro y duro sabor y chup chup.

. calamar de playa y calabacín: calamar en 3 texturas con un fondo de calamar encebollado: el calabacín también en 3 texturas: hay flor de calabacín, un cremoso de calabacín en el fondo y su carne. Aquí la técnica es la que manda consiguiendo texturas y sabores.

. salmonete de roca y dulce limón: un espectacular ejercicio para conseguir nivel de desperdicio del salmonete = 0 dejando el 100% del pescado en el plato. Se limpia y separa cabeza, espinas, escamas, interiores nobles (hígado ..) y por supuesto los lomos; se infusiona la cabeza sin añadir agua con una olla de doble presión quedando solo su líquido; con la espina se limpia, se desala se desengrasa, se cura y se prensa; los lomos se limpian se curan y se mantecan con el corazón y el hígado; en la parte de arriba las escamas que se limpia, aliña y se frien quedando como unas pipas. Para acabar estas virguerías y limpiar boca hay un gel de limón. Platazo brutal.

. selección de quesos valencianos: un extra añadido que podía ser opcional en lugar del postre dulce, pero como queda vino.... pues las dos opciones. Los quesos son de Hoya de la Iglesia en Los Pedrones (junto a Requena) y la otra Los Corrales en Almedijar (Castellón). Empezamos con Cuatro picos de leche de cabra pasteurizada con 30 dias de maduración siendo suave pero sabroso con corteza lavado. Seguimos con el de Los Corrales de leche de cabra y 15 días de maduración y 15 días de oreo al que ponen una capa de aceite de oliva y pimentón para parar la acción de enzimas siendo más cremoso y elástico de sabor suave. El siguiente fue Extramuros de Los Corrales de leche cruda de oveja sin pasteurización con maduración sobre 60 días untándolo con aceite de oliva para que vaya formando corteza y le da sabor a hierba, campo y aceite quedando algo más potente. Seguimos con Elogio de Los Pedrones de pasta blanda con 20 días de maduración a la que se añaden unas semanas en el restaurante para que se concentre (evapore agua) muy francés de leche de vaca cruda que evoluciona de dentro a afuera por las enzimas siendo más potente más ácido y un ligero regusto algo amargo por la corteza. Rematamos con otra vez Los Corrales un queso de pasta blanda con leche cruda de oveja local (guirra) que solo se elabora 3-4 meses al año para que no se sobrexplote al animal, siendo un queso más ácido, potente para los muy queseros. Hay manzana verde para limpiar papilas entre quesos.

. manzana asada: una deconstrucción de la manzana con diferentes elaboraciones: cremoso, helado, caramelo, impregnada en vino y que sus combinaciones recuerdan el sabor de la manzana asada. Mucha elaboración de un alimento sencillo. Se nota el trabajo, imaginación, técnica.... Muy bien, sin excesos de dulzor. 

Por supuesto cafés para sobremesa que hacía tiempo que no nos veíamos (desde Navidad) que vinieron con los petits fours : gominola, brownie, chocolate blanco coco y lima presentado en cajas muy fotogénico.

Una excelente comida muy disfrutada gracias a Roger y su equipo y gracias a la compañía. La vida es algo que pasa entre momentos de felicidad como éste.

  • snachs1

    snachs1

  • snacks2

    snacks2

  • snacks3

    snacks3

  • bacalao

    bacalao

  • calamar

    calamar

  • sepia

    sepia

Llegó el día para el que nos habíamos preparado con la visita anterior. Somos 21 comensales con altas expectativas creadas en el grupo y dispuestos a disfrutar. Tenemos el menú y los vinos pactados, todos valencianos (no hay otros en carta ni falta que hace) y estamos a la espera de la sorpresa que Roger nos tenga preparada.

Con puntualidad máxima aparecemos por el local que nos distribuye en una mesa de 5 y cuatro mesas de 4 comensales y nos sentamos aleatoriamente comenzando por unos refrescos a la llegada mientras tomamos posesión de nuestro puesto en el ágape.

Roger nos presenta a su equipo y otras las informaciones de rigor habituales nos emplaza a una participación interactiva de tal modo que cada mesa se levantará en una de las entradas del menú para acabar de emplatar en la cocina abierta del comedor mientras que uno de la mesa se aprenderá y describirá el plato a todo el comedor. Ni qué decir tiene que ni todos los platos salían iguales ni los oradores acertaron nada al completo sino más bien todo lo contrario; y es que no es lo mismo estar con el atril y el micrófono con apoyo de diapositivas que estar repitiendo (con nombres desconocidos de productos o/y técnicas culinarias) la información completa de un plato creativo con alta complejidad; eso sin entrar a describir el maridaje del vino en cada plato. Nos reímos un buen rato con cada plato y no habrá que fiarse 100% de las descripciones ni de la perfección del emplatado y basta decir que quienes más se rieron fueron Roger y su equipo con las incongruencias y tergiversaciones de los ponentes.

Más importante era ver si comíamos y bebíamos bien y a fe que lo hicimos. Previamente y gracias a que se nos permitió llevar de casa un vino extra, aunque lamentablemente una de las dos botellas estaba en malas condiciones y con gran pérdida de volumen (se extrajo con Vacum una prueba), pero la otra y también sin descorchar pero con una gran paciencia por parte de Anca que poco a poco y con el Vacum y midiendo la dosis exacta para llegar a todos, sacó adelante un vino tinto riojano de Faustino I Gran Reserva de 1964 que estaba viejete pero muy vivo con su acidez, color evolucionado pero mantenido; una gozada poder catar un vino de 60 años.

Pasamos ya a cosas más actuales con el siguiente menú maridado:

. aperitivo de cortesía: encurtidos caseros de elaboración propia para espabilar las papilas y empezar la secreción de saliva; col, zanahoria y alguno más.

. servicio de pan y aceite: como la vez anterior, un pan de masa madre y unos buenos AOVE para iniciar el festival

. entrante fuera de menú y como sorpresa, un revival del antiguo pollo al ast de los domingos versionado a una tarrina de pollo asado con su consomé hecho con los huesos y carcasas más las crestas de gallo; por otro lado con los interiores (partes nobles del pollo) y sus carnes con tomillo y naranja se hace el paté de pollo al ast. Arrancamos con los vinos con el Millessimé Rosé 2019 de Pago de Tharsys un cava rosado pálido de garnacha que tuvo continuidad con el siguiente plato.

. ostra con pepino yodado: aquí ya nos levantamos a terminar de emplatar y a cantar el plato; se hizo el caos. Se trataba de una ostra que se termina con un poco de aceite, pepino yodado, hojitas de rúcula y flor del pepino. Nos faltaron flores, rúcula... que hubo que sacar de la reserva para completar los platos y salvar el servicio.

. rebozuelo con escabeche de hierbas aromáticas naranja y alcachofa de Jerusalem: unas setas de temporada y un escabeche de hierbas aromáticas y cilantro más un cremoso emulsionado de alcachofas de Jerusalem  (léase tupinambo) hecho con vino blanco de uva monastrell que se exprimen poco y se conserva 24 meses en barricas usadas de roble; no me fío de un ponente riojano hablando de ese monastrell que creo se inventa lo de la sal del Mar Muerto y por supuesto la zona de recogida del tubérculo "en" Jerusalem; pero el plato es de una elegancia sutil en nariz pero mucho más en boca porque las setas parecen envueltas en una cremosidad espectacular. El compañero de viaje fue un clásico vino blanco valenciano multivarietal de uvas locales, Cullerot 2022, envejecido 6 meses en ánforas de arcilla de barro ecológico y se nota; magnífica elección de maridaje.

. almendritas caldo de cocido y tinta: un sepionet de playa que se ha ¿emulsionado? (eso seguro que no) en su propia tinta acompañado de un rico caldo de vaca y hasta ahí llegó la memoria del ponente. El vino que le acompañó fue: Pago de los Balagueses Chardonnay 2022 un vino de Pago (de su propia DOP) en zona (ahora parque natural de las hoces del Cabriel) donde ya los íberos cultivaban vino en el s.V a.C. para mí uno de los blancos más elegantes e interesantes que se hacen en la Comunidad Valenciana.

. raya con merniere de piparra ligera: Como pescado tuvimos suerte en el mercado del día porque había raya, un pescado que si está así de fresco es una auténtica maravilla; nos dicen que se prepara con una clásica salsa francesa de merniere pero en versión de ligera de piparras, lo que aporta un poco de color verde y sobre todo aporta rock&roll al plato y se agradece por el contraste con la sutileza del pescado y la salsa; aquí entramos en como se elabora la merneier hasta que interviene Roger zanjando las divagaciones  Un vino especial, un vino naranja La Mujer Caballo 2021, un vino novedoso de la moda actual del tema de los vinos naranjas o brisados, hecho con uvas locales (valencià y moscatel) por una bodega artesanal que empezó y sigue como bodega de garaje (Fil.olxera y Cía) que resultó muy cítrico y fresco tras su maduración 6 meses en contacto con pieles en barricas y depósitos de acero inox. Gustó y sorprendió.

. arroz meloso de vaca y pulpo de roca: un plato de mar y montaña (y añadiría lago de la Albufera por el arroz) con una base de caldo tanto de pulpo y un extracto concentrado de la vaca, de sus huesos y tendones pero no de toda la vaca (¿de 500 kilos salieron 21 platos?) y acabado con un punto de aceite añadido y pimienta más unas pocas escamitas de sal más bien para decorar porque el caldo concentrado no la precisa; el punto del arroz perfecto y la intensidad de sabores están ya descrito en la visita anterior; todos aplaudieron la estética del plato y luego también aplaudieron la palatabilidad del mismo. Único tinto del maridaje que se nos viene encima: Martínez Bermell Merlot 2020 que creo que con la disparidad -pulpo y vaca- del plato maridó muy bien por la elegancia y frescura de la uva merlot, envejecida con poca madera - solo 2 meses de crianza en barrica de roble francés - de la, otra vez viene exclusividad, de un vino de pago (DOP) elaborado por la bodega valenciana Vera de Estenas.

. postre: cebolla café ron y frutos secos: después de haber leído el menú (aquí agradecer una vez más que al sentarte tengas en la mesa una simple cuartilla anunciadora de los platos a degustar) había una superexpectación por probar ese postre hecho con cebolla... y no solo no defraudó sino que enamoró; eso sí hay que probarlo todo junto, porque por separado la cebolla chirría, pero con el helado y el resto de ingredientes eran una mezcla complementaria en la que nadie se impone a nadie; creatividad al poder. Sobresaliente, como la compañía líquida, un vino dulce pero con una buena acidez: Moscatel Superior Gran Reserva del que podría haber sido una enorme copa para degustarla durante toda la tarde, pero el rigor del viaje no lo permitió porque aún nos quedaba una frugal merienda de horchata en Santa Catalina y una cena de productos, con más vinos valencianos, incluyendo dos arroces en una barca viendo anochecer en La Albufera. ¡Qué duro es el oficio del turista gastronómico!.

. petits fours: acompañando a unos buenos cafés infusiones o cremaets elaborados en el momento, una trufa de chocolate negro, de chocolate blanco y coco, gominola de frutos rojos y brownie de café y canela para salir con ese punto dulce sin excesos contrastados (¿o complementados?) con el amargor del café.

Un día memorable con una comida como cumbre del disfrutar gastronómico, en muy buena compañía, y gracias a la complicidad de Roger con su equipo que nos hicieron un entorno muy agradable.

 

  • ostra

    ostra

  • terrina y caldo

    terrina y caldo

  • rebozuelo

    rebozuelo

  • sepionet

    sepionet

  • vinos extras

    vinos extras

  • vinos extras 2

    vinos extras 2

Con la necesidad de hacer una comida singular para un grupo de amigos dentro de una excursión de día completo, precisaba de un lugar con menú único de buena cocina de autor, comedor de reducido tamaño (unos 20 comensales) para poder estar solos, y un punto más: hacer que todo el mundo participara mínimamente con el equipo del chef y aquí se hacen cursos de cocina con lo que era muy probable que fuese realidad por la experiencia del chef con alumnos.

Así que viendo que podía cumplir estos requisitos nos vamos tres catadores a probar si todo es factible. La primera (y única) decepción fue la llegada pues nos encontramos unos exteriores de final de una pequeña población alejada de la ciudad (¡pero es que es el pueblo del chef!) y junto a una autovía pero no nos desanima porque tiene un vecino a sus espaldas que es un templo de peregrinación de almuerzos, así que entramos pensando que el mal entorno va a penalizar mucho la nota final... pero dentro todo cambia: el local interior es moderno, acogedor, con mesas para 2/4 comensales, todas alrededor de una cocina como una isla integrada en la sala, lo que te permite ver y hasta oler como se va cocinando. Mesas con buena separación sin mantel (¡cuánto daño ha hecho el Noma a las mantelerías!), buenas servilletas, copas y vajillas; sillas a modo de silloncitos cómodos. Sobre la mesa una octavilla con el menú, detalle que lamentablemente en muchos sitios se va perdiendo pero que denota "savoir faire". De momento vamos bien.

Trabaja con un menús diarios que, según mercado y temporada, van entrando ingredientes; un menú más corto con 6 pases y otro largo de 8 pases más un ejecutivo de 4 pases solo viernes a medio día; en todo ellos se incluye servicio de pan y agua y los dos primeros pueden complementarse con bebida de entrada más vino y café añadidos. Nos acopla mejor el corto porque el día de autos tenemos una cena larga y complicada, así que a por el corto.

En cuanto al chef, Roger Julián, conocíamos algo de su trayectoria destacando su paso por la cocina de Santi Santamaría y en Valencia en Apicius y en La Sucursal (dos grandes referentes locales). Completa su equipo en cocina Pepe Bello y en la sala haciendo también de sommelier Anca Tecniu, un encanto de profesional con los vinos y eso que la carta de vinos está limitada sólo a vinos valencianos (aunque dispone de muy amplia variedad) porque aquí, como en cocina también buscan la proximidad y el tipismo local que mostrar al mundo. Todo ello les ha valido Recomendación Repsol 2024 al igual que de la guías Visit Valencia y Macarfi. Así que jugamos sobre seguro.

Vamos con la prueba del algodón: notar (ver oler y gustar) su cocina.

El menú de este día incluyó:

. degustación de pan y aceite: magnífico pan propio de masa madre consistente pero bien aireado y perfecto para esos 8 buenos AOVE, todos valencianos, de primera extracción y prensado en frío, que nos plantean alguno de ellos como el Radix Nostra Nana (Nana, una aceituna solo presente en el norte de Castellón) el 5º entre los AOVE mejores del mundo de este año.

. aperitivo por cortesía: un platito con una muestra de encurtidos propios del momento y que ahora toca remolacha, zanahoria, celleri más rábano sandía de Albal.

. espárragos brasa, mantequilla avellana y muselina: rematado con hueva de mojama; todo muy sutil, elegancia en boca pero con fondo de sabor. Muy bien.

. crema de leche de almendras y cabra, guisantes lágrima y gamba blanca: un plato emblema de la casa hecho con almendras tiernas (lo que hay ahora) con dos grandes: esos guisantes y esa gamba casi cruda, de nuevo sutileza en la elaboración del producto pero con todos los sabores sin que ninguno quede atrás. Sobresaliente.

Nos cambian el aceite a AOVE Farga Milenaria también de Castellón, con un punto más picante y amargo.

. alcachofa con escabeche de hierbas aromáticas, naranja y cremoso de alcachofa Jerusalem: acabando temporada unas alcachofas pura melosidad sobre un cremoso de topinambo y vainilla con un escabeche de hierbas aromáticas acabado con un jugo hecho de diferentes pescados de playa (sargo, dorada, lubina) y acabado en caramelo. Excelente plato.

Un nuevo aceite entra en liza: un AOVE Nazario Cano creado por dicho chef (con estrella Michelín), de olivos de Jávea y en base a ser un aceite ahumado con hojas y ramas de naranjo, siendo un coupage de aceitunas locales de olivos centenarios cercanos a la bahía.

. carrillera de atún rojo con beurre blanc y queso de cabra valenciano: de nuevo buscando el mejor producto, en este caso el atún rojo de Gadira en Barbate con una "antigua" salsa de mantequilla blanca, clásica de la nouvelle cuisine francesa, que se readapta con la inclusión de un queso de leche cruda de cabra de Hoya de la Iglesia en Los Pedrones en Requena y se termina con hinoko y naranja encurtida de elaboración propia. Aquí hubo más opiniones contrapuestas porque el queso se hace muy intenso en boca y se come la sutileza de la carne del atún, aun siendo la carrillera una carne que hay que guisar. 

. arroz meloso ahumado de vaca y pulpo de roca: un mar y montaña muy interesante con una estética muy conseguida que se convierte en un plato contundente y eso que no soy de arroces muy melosos, pero reconozco que aquí cuadra bien con las lonchas del pulpo y las gambitas como tropezones. Platazo.

. calabaza boniato miel y frutos secos: con el arnadí (dulce valenciano) como fondo creativo hay una crema de almendra marcona acompañado de un helado natural de miel de un apicultor en Los Olmos y se acaba con un cremoso de boniato asado y una calabaza nixtagmalizada, técnica de más de 3000 años para conservar las tortitas de maíz de América Central, ya que su contenido en peptina o celulosa que al cocinarla se crea como una segunda piel que se aprecia al morder con un cremoso interior; unos puntitos complementarios que son un arrope natural de calabaza. Una creatividad extrema consiguiendo una mezcla de texturas, temperaturas y sabores en equilibrio manteniéndose alejado de excesos de azúcares. Impresionante.

Descartamos la opción, y gran tentación, de rematar lo salado con una variedad de quesos bien presentados (ver foto) pero queremos tener la sensación final del menú corto por ver si se queda corto o es más que suficiente como así parece de momento.

. petits fours: acompañando a unos buenos cremates, una trufa de chocolate negro, de chocolate blanco y coco, gominola de frutos rojos y brownie de café y canela.

No acabamos con sensación de un menú corto porque los complementos de pan aceite... aportan mucho y los platos llevan ingredientes de calidad.

Para beber elegimos buscando algo que pudiera también cuadrar para la comida: Finca Calvestra 2022 un blanco de la uva local Merseguera buscando un poco más de potencia de un vino seco que acompañe todo el menú; su servicio fue académico con rellenado de copas durante toda la comida y sin apretar con excesos de llenado para mantener bien temperatura. En el postre probamos y aprobamos un Moscatel Superior Gran Reserva de bodegas Pla en Puzol con más de 125 años elaborando vinos y que nos enamoró pues no en vano está considerada el mejor de Valencia.

Sin duda habíamos elegido bien el lugar pues la prueba ha salido de sobresaliente. Queda el próximo reto encima de la mesa, no podrá mejorar el entorno (¿o sí?), pero estamos ya seguros de triunfar.

  • esparrago

    esparrago

  • crema

    crema

  • alcachofa

    alcachofa

  • atun

    atun

  • arroz

    arroz

  • postre

    postre

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